Si cualquier lugar público es una fuente inagotable de gérmenes, imagina un baño público. Aquel lugar en el que todos acabamos realizando alguna u otra actividad… ¡Ejem! En este sentido, nos ha llamado la atención recientemente un estudio llevado a cabo por la Universidad de Leeds (UK) el cual pretende alarmar sobre la inmensa cantidad de gérmenes que contienen los secamanos de los aseos públicos.

¿Los secamanos? Sí, has leído bien. Al parecer, durante el estudio se encontraron 27 veces más gérmenes alrededor de los secadores a chorro de aire que en los dispensadores de papel. Por tanto, la conclusión final es que es más beneficioso para nuestra salud utilizar los secadores de papel, pero ¡aquí entra el debate! ¿Qué pasa con el medio ambiente? ¿No se supone que los dispensadores de aire nos ayudan a cuidar el medio ambiente y además son rápidos y eficaces?

La realidad es que tiene lógica que alrededor de los secamanos eléctricos haya más gérmenes ya que mueven constantemente las bacterias que se encuentran en el aire. Además, las bacterias se encuentran alrededor del secamanos durante más de los 15 segundos que puede durar el secado (siendo el caliente menos perjudicial que el de chorro).

Si a todo ello le sumas las bacterias que se han podido quedar por la zona tras el uso del secamanos por parte de otras personas… ¡doble ración de bacterias!

En definitiva, lo importante y principal es lavar bien tus manos antes y después de utilizar el aseo y, si no hay papel, utilizar los secamanos (además cuidarás el medio ambiente). ¿Qué remedio? No vamos a salir con las manos mojadas…