El hígado es un órgano esencial para el buen funcionamiento del cuerpo. Actúa como purificador de la sangre de las toxinas acumuladas, produce sustancias digestivas y almacena las vitaminas y minerales que se redistribuyen a través del cuerpo.

Pero si llevas una vida desordenada con comidas muy copiosas, poco saludables y a eso le sumas que no haces ningún tipo de ejercicio físico, el hígado puede sobrecargarse.

Este órgano contiene aproximadamente un 13% de la sangre total del cuerpo. Tiene dos lóbulos principales, los cuales están formados cada uno por ocho segmentos, que a su vez contienen miles de ‘lobulillos’. Estos se conectan con pequeños conductos que, a su vez, se conectan con conductos más grandes del conducto hepático común. Dicho conducto es el que transporta la bilis producida por las células hepáticas hacia la vesícula biliar y el duodeno (la primera parte del intestino delgado), a través del conducto biliar común.

La sangre que procesa el hígado separa sus componentes, los equilibra y crea los nutrientes. Además, descompone los fármacos que tomamos para que sean más fáciles de utilizar por el resto del cuerpo. Se han identificado más de 500 funciones vitales del hígado.

Como su principal función es filtrar las toxinas del torrente sanguíneo para eliminarlas del cuerpo. Por ello hay que cuidarlo bien y de vez en cuando hacer una desintoxicación para contribuir a un buen estado del hígado.

Purificar este órgano reduce el riesgo de enfermedades hepáticas y cáncer, eleva los niveles de enzimas antioxidantes y ofrece protección contra toxinas dañinas.

¿Cuándo necesito desintoxicar mi hígado?

En nuestro día a día hay múltiples factores que afectan a nuestro hígado como la contaminación, los pesticidas, los aditivos alimentarios…Sin embargo y pese a su capacidad regeneradora pueden existir señales que nos den una pista de que tenemos que desintoxicar este órgano:

  • Fatiga excesiva
  • Síndrome premenstrual o desequilibrio hormonal
  • Gases e hinchazón del abdomen
  • Alteraciones del sueño
  • Alergias y alteraciones de la piel
  • Problemas digestivos
  • Cambios marcados de humor, confusión o problemas cognitivos
  • Sudor excesivo y maloliente

Si quieres realizar una desintoxicación del hígado de forma natural debes seguir estas recomendaciones:

Consumo del alcohol y de cafeína.

La ingesta de estas sustancias provoca cierta inflamación a nuestro hígado. La eliminación temporal en nuestra dieta de la cafeína y el alcohol lo liberará de toxinas.

Bebe suficiente agua.

Normalmente se deben de beber 2 litros, 2,5 litros al día, aunque si hace mucho calor o realizas una fuerte actividad física el consumo de agua debe incrementarse. Es importante tener el hígado hidratado para permitir que haga su regeneración celular.

Consume limón.

El zumo de limón ayuda a la regeneración y producción de bilis. Esto produce una eliminación de sustancias tóxicas del organismo.

Té verde.

Las infusiones en general limpian el organismo, pero en especial, el té verde es rico en catequinas, un antioxidante natural que estimula la limpieza de exceso de grasa en el hígado.

Zumos de frutos rojos.

Tomar batidos y zumos de fresas, arándanos, frambuesas y moras reduce el riesgo de padecer enfermedades del hígado como la cirrosis y la hepatitis A, B o C.

Come espárragos.

Por su función diurética, ayudan al proceso de limpieza gracias a la activación de las funciones del hígado y los riñones que favorecen la eliminación de toxinas.

Ingiere zanahorias y remolacha.

Son alimentos ricos en glutatión, flavonoides y beta-caroteno, que ayudan al hígado a regenerarse y desempeñar su función de purificación.

Aumenta el consumo de vegetales crucíferos.

Estos alimentos son: repollo, berros, nabos, rábanos, brócoli, coliflor… aumentan la producción de enzimas glucosinoladas que ayudan a eliminar los carcinógenos y otras toxinas.

Si sigues estas recomendaciones ayudarás al buen funcionamiento de tu hígado y mejorarás tu bienestar, pero recuerda que, ante cualquier duda, lo mejor es acudir a un profesional médico