Calorías, ésta es una palabra a la que darás más importancia si en alguna ocasión te has puesto adieta para adelgazar o simplemente, te has preocupado por no ganar peso. Pero, ¿sabes qué son realmente las calorías?

Se trata de una unidad en la que se mide la energía que se adquiere o se consume de los alimentos. Hablamos siempre de "alimentos" porque este tipo de medida es exclusiva de la nutrición (en otras ciencias la energía se mide en "joule" o "julios").

Para conocer cuánta energía produce cada tipo de alimento se crearon, hace más de un siglo, las tablas de calorías.  Para los nutricionistas y médicos, la relación directa entre ingestión de calorías y ganancia o pérdida de peso está muy clara: si comemos más calorías de las que gastamos con nuestras actividades diarias, aumentamos de peso pues el cuerpo almacena esa energía adicional en forma de grasa por si en otro momento la necesita. Mientras que si usamos más calorías de las que ingerimos, bajamos de peso porque recurrimos a las grasas almacenadas.

Aplicando este concepto nacen las dietas para adelgazar hipocalóricas. En ellas, un médico o nutricionista es el encargado de calcular  la cantidad de calorías que debe ingerir la persona que se va a poner a dieta en función de su complexión y actividad física (balance energético).

Los factores que se tienen en cuenta a la hora de calcular el balance energético son:

  • El ritmo metabólico basal, que es la energía que precisa nuestro cuerpo para realizar las funciones vitales como respirar, que el corazón lata, regenerar los tejidos, etc.
  • La energía que se necesita para digerir los alimentos, convertirlos en nutrientes y transportarlos hasta las células.
  • El gasto derivado de la actividad física que realiza diariamente la persona.

A partir de este balance energético, se crea un sistema de menús mediante el que se proporciona una cantidad de calorías ligeramente inferior al necesario. De esta forma el cuerpo deberá recurrir a sus reservas, almacenadas en forma de tejido adiposo.

Además de las dietas hipocalóricas, hay otras dietas para adelgazar basadas en el recuento de calorías. Se trata de las de densidad calórica. En ellas lo que se tiene en cuenta es la cantidad de calorías que proporciona un determinado volumen de un alimento, por ejemplo, si comes un plato de 200 gramos de carne magra ¿cuántas calorías ingieres?

Los menús elaborados para este tipo de dieta prefieren los alimentos con baja o muy baja densidad calórica (sopas, verduras, lácteos desnatados, carnes magras, legumbres…) ya que es posible comer más cantidad adquiriendo menos calorías. Lo que se busca, en definitiva, es mantener la sensación de estar saciado con las menos calorías posibles.

NOTA: Ponerse a dieta es un tema relacionado con tu salud, y por tanto debes estar supervisado en todo momento por un médico o un profesional de la nutrición.