El invierno nos trae cada año a la gripe, y este año este virus estacional está copando altas tasas de contagio en nuestro país. Pero hay que saber distinguir entre una gripe y un resfriado porque no son lo mismo.

La gripe, este año está en pleno ascenso y según los últimos datos, tiene una tasa global de incidencia que va en aumento a 255,6 casos por 100.000 habitantes, lo que se traduce en más de 117.000 españoles contagiados.

Los síntomas de la gripe y de un resfriado son muy parecidos y es fácil confundirlos ya que ambos pueden presentar fiebre, dolor de cabeza y tos entre otros síntomas.

Lo primero que es que están causados por virus, pero no son el mismo, son de tipo distinto. El origen de la gripe es el “Influenza”, principalmente del tipo H1N1, aunque este tipo tiene la particularidad de que es capaz de mutar cada cierto tiempo, por lo que sus síntomas pueden ser diferentes y más o menos notables según la modificación que presenten.

Sin embargo, los virus que provocan el resfriado suelen ser el rinovirus y el famoso coronavirus. Estos son más habituales y pueden padecerse varias veces al año.

La principal diferencia entre ambas enfermedades y la más patente es la intensidad de los síntomas que presenta cada una. Al revés de lo que sucede con el resfriado, la gripe es mucho más intensa y debilitante y puede provocar fiebres altas durante tres días o más.

Otra diferencia es que la gripe aparece de repente y sus síntomas son más duraderos ya que pueden persistir una o dos semanas. Sin embargo, el resfriado llega de forma gradual y tiene una duración más corta.

Por otro lado, ambas presentan síntomas comunes:

  • congestión nasal
  • estornudos
  • mucosidad
  • tos
  • dolor de garganta y de cabeza
  • pérdida de apetito

El resfriado generalmente apenas provoca fiebre, y en el caso que de suceda presenta temperaturas bajas, además genera malestar general y cansancio. En la gripe la fiebre es moderada o alta y las molestias son mayores ya que incluso provoca dolores musculares moderados o intensos, escalofríos y fatiga.

Tratamiento

El tratamiento básico para estas dos enfermedades es muy parecido, aunque si hay complicaciones o se presenta fiebre alta durante varios días, debes acudir a un médico para que evalúe tu estado de salud. Eso sí, ten en cuenta que estamos ante dolencias provocadas por virus, y no tiene tratamiento por medio de antibióticos, debe ser el cuerpo el que “luche” contra los síntomas y lo elimine de manera natural. Sin embargo, se recomienda la toma de medicamentos para ayudar al cuerpo a soportar los síntomas de la mejor forma posible.

Generalmente para tratar tanto una gripe como un resfriado se suele recomendar de la ingesta de:

  • Analgésicos y antitérmicos, como el paracetamol que ayudan a aliviar el dolor, el malestar y la fiebre.
  • Medicamentos para mejorar los síntomas catarrales, como los antitusivos o los descongestionantes.
  • Beber abundantes líquidos y, si es necesario, tomar un expectorante para ayudar a eliminar la mucosidad.

Además, es super importante guardar reposo y descansar para el cuerpo tenga fuerzas para eliminar los virus.

Hay que tener especial cuidado en virus como la gripe ya que es más grave que el resfriado y puede tener complicaciones como, por ejemplo, la neumonía. De hecho, es una enfermedad que todos los años registra altas tasas de mortalidad en nuestro país.

Los grupos de riesgo que tienen que tener mayor cuidado y que, por tanto, hay que vigilar más son las personas que padezcan enfermedades respiratorias o cardiovasculares (incluidos los niños), mayores de 60-65 años, mujeres embarazadas y, en general, personas con baja inmunidad o con enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia renal...). Si estas en alguno de estos grupos de riesgo en recomendable que te vacunes cada año.