Casi todos hemos sentido digestiones pesadas, alguna vez. A veces, aparecen tras una comida muy copiosa o cuando ingerimos alimentos rápido y a deshora. Pero en otras ocasiones, las digestiones pesadas se sienten sin un motivo aparente tras haber realizado una comida sana, ligera y reposada. Cuando las digestiones pesadas hacen acto de presencia, lo normal es que te sientas hinchado, aparezcan gases, sensación de acidez y dolor de estómago. Cuando un alimento llega al estómago, debe digerirse, proceso que, si no sucede con normalidad, se ralentiza, inflamando el estómago y produciendo malestar. Las digestiones pesadas son un problema bastante frecuente que la mayoría de las personas han padecido alguna vez. Con algo de reposo durante un rato, suele desaparecer la molestia estomacal. Pero si este problema surge de manera repetitiva cada vez que terminas de comer, entonces te aconsejamos que acudas al médico para que valore un diagnóstico y descarte otros posibles problemas de salud. Las posibles causas de una digestión pesada son:

  • Mala alimentación.
  • Alergias a ciertos alimentos.
  • Estrés, nervios o depresión pueden afectar a la hora de realizar una buena digestión. Es lo que se conoce como gastritis emocional.
  • Enfermedades del aparato digestivo.

Si eres de los que sufre digestiones pesadas, a continuación te mostramos unos cuantos consejos para evitar su aparición y sus posibles molestias:

  • Come despacio y mastica bien los alimentos.
  • Bebe agua.
  • Evita las bebidas que dificultan la digestión e inflaman el estómago como las bebidas gaseosas.
  • Come fibra cada mañana.
  • Evita las cenas fuertes, copiosas o pesadas. Cena algo ligero.
  • Procura llevar un horario fijo de comidas de forma rutinaria.
  • Reposa la comida. No hagas ejercicio ni movimientos bruscos nada más terminar. Espera a hacer la digestión.
  • Evita el tabaco, el alcohol y el café.
  • Evita consumir alimentos demasiado grasos.
  • Las infusiones digestivas pueden ayudarte a realizar correctamente la digestión tras una comida. Menta, manzanilla, jengibre, melisa… hay multitud de infusiones que pueden paliar las molestias de una digestión pesada.

Sé responsable con tu salud. El médico es el mejor profesional para estudiar cada caso, pero debemos ser nosotros mismos los primeros que debemos estar alerta ante las digestiones pesadas y evitar consumir de forma repetitiva alimentos que no nos sientan bien o cambiar los malos hábitos de vida.