¿Todos lograron sobrevivir no? ¿Crees que tu no podrías? ¡Por supuesto que sí! Es indudable que el teléfono móvil de hoy en día nos hace la vida infinitamente más fácil pero también, la que escribe se incluye, menos libres. ¿Será por el móvil o por el auge de las redes sociales y la vida digital? Ambas cosas, van de la mano y nos tienen presos.

Reflexiona un momento, ¿cada cuánto tiempo miras el teléfono para ver si te han escrito o si el Universo ha explotado? ¿Utilizas las redes sociales? ¿Haces fotos? ¿Descargas aplicaciones? La verdad, es que lo utilizamos más para otras cosas que para la necesidad que, en origen, cubría: REALIZAR LLAMADAS.

En este sentido, antes de contestar a la pregunta que formulamos en el titular, cabe señalar que, cada vez son más las personas que tratan de huir de los enormes smartphones y adquieren un teléfono móvil sin acceso a Internet que solo puede llamar y recibir llamadas. A decir verdad, ¡debe ser terapéutico y tiene sus ventajas! Pero solo por unos días, no podríamos aguantar más, modestia aparte, sin leer las curiosidades que se escriben en este blog por supuesto…

Tras todo este “rollo”, ¿qué pasa con el móvil debajo de la almohada o en la mesita de noche a unos centímetros de nuestras cabezas? ¿Afecta a nuestra salud?

Según ha comunicado recientemente el Departamento de Salud Pública de California (CDPH), aunque todavía no podemos analizar casos reales debido a que llevamos poco tiempo conviviendo con los teléfonos móviles, sí pueden producir un aumento de los casos de cáncer debido a la radiofrecuencia que circula entre el aparato y las antenas situadas en el exterior.

Hay diversidad de opiniones en relación a este tema, pero, de momento, ¿qué nos cuesta prevenir? Sabemos que es difícil pero no imposible, ¡fíjate lo que te vamos a pedir! Parece un gran esfuerzo, pero, en realidad, es lo que hemos hecho toda la vida. Deja el teléfono en la cocina o en el recibidor cada noche y vuelve a reconciliarte con el despertador al amanecer y con el libro en papel al anochecer.

… de nada.