El último informe presentado por Ecologistas en Acción y que se refiere al estudio de la calidad del aire, ha arrojado datos preocupantes. Y es que, el 99% de los españoles respiró en 2015 aire nocivo para la salud.

Según este informe, cuidar de la salud el año pasado fue más difícil, ya que por primera vez en siete años, la contaminación atmosférica aumentó en España.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), marca un límite en los niveles de polución para aclarar cuándo comienzan a ser peligrosos para la salud. España los rebasó en el año 2015. Los niveles de dióxido de azufre, de ozono troposférico, de dióxido de nitrógeno y de las partículas en suspensión, que son los cuatro agentes contaminantes de la atmósfera más comunes, aumentaron.

También se registró un aumento de un hidrocarburo derivado del petróleo y que es considerado como cancerígeno.

Con todo, dos de cada cinco españoles, respiraron aire contaminado por encima de los niveles recomendables en 2015, tres millones más de personas que el año anterior.

Ecologistas en acción ve preocupante una modificación de la tendencia observada en años anteriores.

Uno de los motivos de que el 99% de los españoles hayan respirado aire nocivo para la salud en 2015 es, según apuntan, un aumento del tráfico en las carreteras. A esto unen escándalos sonados en fabricantes de vehículos que han trucado los sistemas de control de contaminación de algunos de sus modelos de coches, como ha sido el caso de Volkswagen.

El problema también procede, según denuncia Ecologistas en acción,  de las apuestas que los gobiernos hacen por el consumo de cierto tipo de combustibles contaminantes, mientras que no se incentiva el uso de las energías renovables.

Advierten en su informe, que en verano, el riesgo de respirar aire contaminado aumenta debido a la subida de las temperaturas y las olas de calor, por lo que resulta aún más complicado cuidar la salud ante este problema.

Que casi la totalidad de la población española haya respirado aire nocivo para la salud en el año 2015, no sólo supone una preocupación a nivel sanitaria, sino también a nivel económico si se tienen en cuenta los datos aportados por la Organización Mundial de la Salud, que advierte que los costes sanitarios derivados de este problema pueden alcanzar la cifra de 32.000 millones de euros anuales, casi un 3% del PIB de España.