Reducir el riesgo de padecer cáncer mediante hábitos saludables es posible y es un mensaje que las instituciones sanitarias tratan de inculcar a toda la población.

En el caso de las mujeres, el cáncer de mama se ha situado desde hace años como primera causa de muerte. Pero según un estudio del Observatorio de la Salud Comunitaria de Navarra, el cáncer de pulmón ha desplazado al de mama como primera causa de muerte en mujeres entre 45 y 65 años en esta comunidad autónoma.

Si en el caso de la muerte de hombres debido al cáncer de pulmón, el descenso ha sido notable en los últimos cinco años, por el contrario se ha producido un aumento de la muerte de mujeres menores de 65 años cinco veces superior al de hace 20 años.

En todos los casos, las muertes a causa de cáncer de pulmón están directamente relacionadas con el hábito del consumo de tabaco.

La labor realizada por el Observatorio de la Salud Comunitaria de Navarra y los datos arrojados tras esta investigación sobre el cáncer de mama y el cáncer de pulmón, ayudará a que las instituciones sanitarias y gubernamentales cuenten con la información necesaria en lo que respecta a la salud de la población navarra, para así poder poner en marcha herramientas de actuación que minimicen los riesgos sobre la salud colectiva.

Siguiendo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud, la cual recomienda la actuación de este tipo de Observatorios locales para poder detectar los puntos en los que sería necesario trabajar más a fondo para proteger la salud de la población, el Observatorio de la Salud Comunitaria de Navarra no sólo ha centrado sus esfuerzos en esta investigación mencionada y que es una de las primeras que ha realizado, la que ha determinado que el cáncer de pulmón supone un riesgo serio para la vida de las mujeres navarras, sino que también ha elaborado un análisis exhaustivo de todos aquellos factores que pueden influir en la salud de la población como pueden ser la esperanza de vida, el riesgo de pobreza, sobrepeso, malos hábitos, planes de vacunación infantil, desempleo, etc.

Aunque el esfuerzo que deben realizar todas las instituciones pertinentes es innegable, nunca se debe dejar toda la responsabilidad en sus manos. La mejor medicina preventiva es la que nosotros mismos debemos aplicar implantando hábitos de vida saludable que pueden evitar la aparición de muchas enfermedades.