Todos hemos escuchado muchas veces miles de consejos para dejar de fumar. En los últimos años ha sido uno de los grandes retos por parte de las instituciones sanitarias, que la población disminuya el hábito del tabaco.

Diversas campañas se han puesto en marcha a lo largo de los años para lograr disminuir el consumo de tabaco. La OMS (Organización Mundial de la Salud) propuso en 2008 el uso de envasados neutros, cajetillas de tabaco poco atractivas en las que en vez de resaltar el diseño o los logos de cada marca, se apuesta por recalcar las advertencias sanitarias en el entorno de un formato plano y monótono.

Cuál es menos perjudicial, si el tabaco de liar o el de cajetilla es otro debate. Pero que el diseño de los envases influye en los hábitos del consumidor es algo que ha puesto de relieve tras un estudio, la revista ‘Gaceta Sanitaria’.

En los países que se han decidido a apostar por el envase neutro, en el que unas cajetillas no se diferencian de otras, en las que el método de apertura es en todas por igual y en las que sus colores son poco llamativos, las marcas ya no se diferencian por el diseño de las mismas.

Se ha comprobado que la visión positiva de una marca desparece en el consumidor al no ser capaz de identificar la misma con el diseño de la cajetilla.

Este pequeño matiz modificado en el subconsciente del consumidor es mucho más importante de lo que parece. Pues se asociará poco a poco la negatividad ya no a la marca en sí, sino al producto que vende, en este caso el tabaco.

Los investigadores han centrado sus estudios en la población australiana. Este país fu el pionero en la implantación de las cajetillas poco atractivas o envases neutros en la venta de tabaco.

Este hecho, unido a la desaparición de la publicidad y al aumento de las advertencias sanitarias en dichos envases, las cuales ocupan el doble de espacio que el que ocupaban antes, ha logrado el objetivo buscado, reducir el consumo de tabaco.

Según las encuestas, la visión que tiene el consumidor australiano respecto al producto es cada vez más negativa. El cigarrillo es un producto de consumo que está mal valorado en la sociedad australiana.

Cuidar la salud es el principal objetivo de las instituciones sanitarias. En el caso de la publicidad y el marketing aplicados a las cajetillas de tabaco, se sabe que los más jóvenes y las mujeres son grupo de riesgo especialmente receptivos a este tipo de estrategias mercantiles. El envase neutro disminuiría el riesgo de caer en el hábito por parte de estos grupos mencionados.