La alimentación sana es una de las bases para combatir futuras enfermedades, disfrutar de una buena calidad de vida y, en definitiva, de proteger nuestra salud.

España es uno de los países donde más se está detectando problemas de sobrepeso en la población, un hecho preocupante sobre todo en los niños. Este tipo de problemas de salud se ha incrementado con la crisis económica, en la que muchas familias, carentes de los suficientes recursos, consumen alimentos baratos y de baja calidad.

La obesidad y el sobrepeso infantil son altos en nuestro país. Se trata de niños que ya desde su infancia están predisponiendo a su organismo a desarrollar futuras enfermedades derivadas de una mala nutrición y de un exceso de grasa y de sedentarismo.

Pertenecemos a una sociedad donde se da como normal el peligro de la sobremedicación para combatir dolores o problemas de salud, mientras que no se están tomando unas medidas adecuadas desde la base, como es seguir una dieta sana y equilibrada.

Parece que cada vez hay más concienciación por seguir unas rutinas de vida saludables en lo que se refiere a la alimentación. Pero también es cierto que cuanto más aumenta la preocupación por seguir una dieta sana y equilibrada, más voces poco preparadas para aconsejar sobre qué dietas saludables seguir, se alzan.

Los nutricionistas profesionales denuncian que existe mucho intrusismo en su campo. Es entonces cuando surgen libros, artículos, blogs, etc. repletos de propuestas sobre dietas milagro, poco efectivas y peligrosas para la salud y para el bolsillo.

La operación biquini, por ejemplo, es un peligro por la rápida pérdida de peso que supone. Todos los profesionales de la salud vinculan la rápida pérdida de peso con problemas de salud. Una pérdida de peso saludable debe producirse de forma gradual, siguiendo una dieta sana, equilibrada, baja en grasas y calorías y combinándola con la práctica de ejercicio físico.

No seguir una dieta sana y equilibrada puede provocar la aparición de enfermedades del tipo cardiovasculares, cáncer, diabetes y osteoporosis, entre otras.

El autocontrol con el consumo de azúcares, grasas y sal, la variedad nutricional, la preocupación por saber entender y leer los componentes de las etiquetas de los productos que compramos, seguir los consejos de nutricionistas especializados y la combinación de una buena dieta sana y equilibrada con el ejercicio físico, es la única manera natural de proteger nuestra salud y ganar en calidad de vida.