Los especialistas médicos no se cansan de recordarnos lo necesario que es beber agua y mantener nuestro organismo bien hidratado. Beber dos litros de agua al día es uno de los consejos médicos que solemos escuchar con frecuencia.

Pero al igual que es frecuente esta recomendación, también lo es la creencia popular de que beber agua en las comidas engorda. Muchas personas creen que dependiendo del momento en el que se beba y de la cantidad ingerida, el agua puede engordar más o menos.

¿Engorda beber agua en las comidas? Los expertos lo tienen claro. La respuesta es no y ofrecen una serie de respuestas a esta duda que desmontan este mito popular.

Lo primero que debes saber si eres de los que se ha planteado esta pregunta alguna vez, es que el agua es un producto carente de calorías, por lo que no puede engordar.

Además de esto, beber agua durante las comidas, no sólo ayudará a que realices mejor la digestión y a que se hidrate tu organismo para que pueda cumplir sus funciones a la perfección, sino que además te puede hacer sentir más saciado, por lo que sentirás menos ganas de comer.

Por lo tanto, si estás intentando aplicar o descubrir trucos y hábitos para no engordar, desde luego, no beber agua durante las comidas, no sería uno de los recomendables. Además de ser ineficaz para tal fin, estarías dejando de ingerir un líquido vital para tu salud.

El consumo de agua diario puede repartirse de la forma que más convenga a cada persona. No necesariamente se debe ingerir agua durante la comida. Es recomendable por los motivos ofrecidos en el párrafo anterior, pero también se puede distribuir la cantidad de agua bebida durante un día en función de necesidades específicas como pueden ser las condiciones ambientales (tu cuerpo necesitará más agua cuando sientas más calor), o por desgaste físico (si, por ejemplo, realizas ejercicio).

Tampoco se recomienda beber agua sólo cuando se sienta sed. Este es un signo claro de que existe deshidratación. La función del agua debe ser precisamente la de evitar dicha deshidratación. No esperes a que aparezca para beber agua. Hazlo para evitarlo.

Proteger nuestra salud depende, en gran parte, de una dieta sana, equilibrada y nutritiva, que aporte a nuestro organismo todas las vitaminas, minerales y nutrientes necesarios. Una dieta que, además, nos mantenga bien hidratados y en la que, por supuesto, no pueden faltar dos litros diarios de agua.