Todo tiene solución, volver a los hábitos saludables que llevábamos a cabo antes de las vacaciones solo nos requerirá unos días de práctica. Una vez nuestro organismo se recupere, podremos comenzar a cuidarnos para quedarnos en el peso deseado o simplemente para estar en forma.

Antes de llevar a cabo un plan alimenticio por tu cuenta, siempre recomendamos que acudas a un nutricionista ya que cada persona es diferente y lo que para unas personas funciona bien, para otras puede ser nefasto y, por tanto, decepcionante…

Además, no prestes atención a los falsos mitos que todos hemos dado por certeros alguna vez y que no hacen nada más que entorpecer el poder llevar a cabo una dieta saludable y beneficiosa para el organismo. Nos referimos a ideas preconcebidas como:

  • Si comes poco adelgazarás mucho: mentira, mentira y más mentira. El cuerpo humano necesita ingerir alimentos, al menos, cada tres horas. De esta forma el estómago estará siempre con calor y en movimiento. Fruto de todo ello, se adelgazará.
  • Comer por la noche es sinónimo de engordar: nada más lejos de la realidad. Debes cenar siempre. Comiendo sano no se engorda y además el cuerpo se lleva los nutrientes que necesita, 
  • Comer poco y hacer más ejercicio: el organismo necesita energía para poder funcionar correctamente y mucho más si se va a practicar ejercicio. En este sentido, también debemos tener en cuenta factores como la genética, nuestro estado emocional o los hábitos que solemos llevar a cabo. No comer, no es sinónimo de adelgazar, mucho menos haciendo deporte.
  • Todas las calorías afectan por igual: una cosa es fijarse únicamente en las calorías y, otra muy distinta, es fijarse también en de dónde vienen. No es lo mismo la grasa de un aguacate que la de un frito con aceite de oliva. Identificar el origen de cada caloría nos ayudará a encontrar sustitutivos más saludables. Por ejemplo: merendar un puñado de nueces o almendras en lugar de bollería industrial.
  • Necesito comprar productos light, sin azúcar y una pulsera que mida mis pulsaciones: ¡menos es más! Únicamente comiendo sano, adelgazarás y te sentirás bien. ¿Sabes cuánta azúcar ingieres cada día? ¡Escandaloso!
  • Cuando adelgace, volveré a engordar mucho más: para nada, si haces un cambio de hábitos más que una dieta al uso verás como acaba formando parte de tu estilo de vida y, aunque te des algún capricho el fin de semana, tu peso no aumentará.

En definitiva, comer sano y de la forma más natural posible es la clave para alcanzar el peso deseado y tener una salud de hierro.