Cada vez son más los estudios que se realizan tratando de resolver una duda surgida en los últimos años y que tiene divida a la opinión de los expertos, como es la de saber si los lácteos son buenos o malos para la salud.

Pero al margen de esta cuestión, hay una realidad que no podemos ignorar, y es que cada vez más personas están descubriendo que son intolerantes a la lactosa, un problema que provoca molestias estomacales y que si bien antes se asociaba a otro tipo de causas, hoy se sabe que pueden ser provocadas por esta circunstancia.

Pero ¿en qué consiste exactamente la intolerancia a la lactosa?

La leche y los productos derivados de la misma poseen un tipo de azúcar llamado lactosa. Para que nuestro organismo digiera la lactosa, necesita producir en el intestino una enzima llamada lactasa.

Las personas que no logran generar los niveles adecuados de lactasa en su organismo, son las que presentan intolerancia a la lactosa.

Es un problema más común en las personas adultas que en niños. La causa más común suele ser genética, aunque también puede ocurrir que los bebés prematuros sufran este problema. Otro motivo por el cual puede ocurrir que un niño o un adulto se muestre intolerante a la lactosa es porque padezca otro tipo de enfermedad que afecte al aparato digestivo o que exista alguna infección que esté impidiendo la generación de lactasa.

Lo que las personas intolerantes a la lactosa deben hacer es proteger la salud evitando el consumo de leche o derivados de la leche que contengan esta sustancia.

De no hacerlo sufrirían dolores estomacales, vómitos y diarreas durante varias horas tras el consumo de lactosa.

Además, las personas intolerantes a la lactosa deberán ser cuidadosas con la lectura del etiquetado de los productos que adquieran al realizar la compra. Muchos alimentos que no imaginarían, pueden contener lactosa.

La ventaja hoy en día es que, como se es cada vez más consciente de que son muchas las personas que presentan este problema, las marcas de productos lácteos ofrecen cada vez más alternativas a la lactosa, ofreciendo productos libres de la misma.

Si sospechas que tú o algún niño o adulto cercanos a tu círculo social, podríais estar sofriendo una intolerancia a la lactosa, no dudes en acudir a un especialista médico para que realice las pruebas oportunas que podrían sacarte de dudas de forma sencilla, rápida y eficaz.