Una persona vegetariana, o que practique el vegetarianismo, es aquella cuyo régimen alimenticio tiene como norma no consumir carne y, en el caso de los veganos, ningún alimento que provenga de un animal. La alimentación vegetariana, por tanto, y para los defensores de ésta, no es sólo una cuestión de nutrición, sino casi una actitud y un estilo de vida muy particular.

Del mismo modo, que determinadas personas no consumen este tipo de alimentos provenientes del reino animal, una parte de ellas también rechazan el uso de los animales para producir productos de consumo.

Dentro del vegetarianismo, hay una amplia variedad de modos de entenderlo y llevarlo a cabo:

  • Ovolactovegetarianismo. No se consumen productos animales excepto lácteos, huevos y miel.
  • Lactovegetarianismo. Se consumen productos lácteos y miel, no el resto.
  • Ovovegetarianismo. Pueden comer huevos y miel.
  • Vegetarianismo estricto o veganismo. No pueden consumir ninguno de los productos animales antes nombrados.
  • Apivegetarianismo. Sólo pueden consumir miel.
  • Crudívoros. Llevan una alimentación vegetariana en la que los productos se consumen crudos o ligeramente tibios, pero nunca cocidos (el tope de temperatura para cocinar no llega a los 47ºC).
  • Crudiveganismo. Consiste en la unión de la alimentación vegana y crudívora.

A raíz de este tipo de alimentación, han surgido mil y una variedades que permiten o rechazan unas u otras comidas. Por ejemplo, están los granivorianos (consumo de alimentos en grano); frugivistas (basado en la ingesta de frutos secos y fruta pero no de leguminosas ni verduras); lacto-cerealianos (consumo sólo de productos lácteos y cereales); o herbívoros (se alimentan sólo de verdura, y más concretamente de hierba)... Hay muchos más nombres y denominaciones, pero sólo se han listado unas cuantas.

Los motivos de unos y de otros para seguir este tipo de dieta vegetariana dependen de cada persona, pero en general, se aduce cuestiones relacionadas con la salud y con los problemas que supuestamente produce la ingesta de carne, temas éticos relacionados con la defensa de los animales, aspectos ecológicos que tienen que ver con el cuidado del medio ambiente y la limitación de los recursos naturales; o por una cuestión religiosa (el budismo, el hinduismo, los adventistas y los yainistas condenan el sacrificio e ingesta de animales).

Algunas asociaciones defienden que la dieta vegetariana, si está planificada de forma adecuada, es saludable e incluso conveniente desde el punto de vista nutricional. Por el contrario, otros estudios señalan que el vegetarianismo puede causar anemia y carencias de vitamina B, hierro, calcio y proteínas. Bien es verdad que la fruta, las verduras, las legumbres y los cereales contienen altas cantidades de vitamina B12 y de otros elementos indispensables para vivir, por lo que esta discusión puede llegar a ser un tema más de convicciones y forma de pensar que sólo de salud.