Todos somos conscientes de la importancia que una buena alimentación tiene para la protección de nuestra salud. Una dieta sana y equilibrada previene enfermedades y aumenta las posibilidades de que nuestro organismo nos pueda ofrecer una buena calidad de vida según vayamos envejeciendo.

Se ha comprobado como, por ejemplo, las dietas yo-yo aumentan el riesgo de muerte cardiovascular tras la menopausia. En general una mala dieta siempre es poco recomendable.

Dentro de los alimentos disponibles para incluir en nuestra dieta se encuentran los sustitutos del azúcar, los cuales llevan años generando un gran debate. Son muchos los expertos que han tratado de estudiar qué incidencia tienen los sustitutos del azúcar en la salud, llegando a la conclusión de que son perjudiciales. Muchos creen que pueden ser causantes de enfermedades cardiovasculares y que pueden perjudicar a la correcta tensión arterial, entre otras cosas.

La Universidad de Oxford ha decidido analizar este debate para tratar de llegar a una conclusión certera sobre la verdadera incidencia de los sustitutivos del azúcar en la salud. ¿Es cierto que son perjudiciales y que deberíamos eliminarlos de cualquier dieta?

Para hallar una respuesta, los expertos analizaron el efecto de dos sustancias presentes en los sustitutivos del azúcar más comunes, el estevio y el glicósido, en cerca de 700 personas.

La conclusión tras observar la evolución de la salud de los participantes fue que, no sólo no son perjudiciales, sino que los sustitutivos del azúcar pueden ser consumidos sin riesgo para su salud incluso por personas que padecen diabetes.

La presión arterial y los niveles de azúcar no se vieron alterados en los participantes del estudio. Tampoco se observó el aumento del riesgo de algún tipo de padecimiento de enfermedad vascular.

Por lo tanto, a todas aquellas personas que pretendían proteger la salud y habían abandonado el hábito de consumir sustitutos del azúcar como edulcorantes del tipo de la sacarina, acesulfamo, aspartano, etc., la Universidad de Oxford lanza un mensaje claro. No hay peligro ni riesgo para la salud por consumir estos edulcorantes que son eliminados del organismo sin complicación.

Con esta nueva línea de investigación, las conclusiones de la Universidad de Oxford se unen al debate del uso de sustitutos del azúcar, que en los últimos años parecían ir en una misma línea dirigida a confirmar que eran perjudiciales. Ahora se abre otra tendencia contraria que asegura haber encontrado indicios de que no lo son.