Todos debemos contar con unas normas de seguridad laboral en nuestro centro de trabajo que deben ser respetadas por las empresas. Son unas necesidades vitales para el trabajador. Pero una vez que estas están cubiertas, todos podemos lograr un espacio de trabajo más cómodo y acogedor poniendo en práctica otra serie de medidas. Una de ellas es organizar la mesa de oficina según el Feng Shui.

Esta disciplina puede ayudarnos a que nuestro trabajo resulte más placentero y a que mejore nuestra productividad y nuestra motivación.

Una mesa de trabajo organizada según el Feng Shui propiciará que fluyan las tareas y los resultados sin obstáculos ni bloqueos. A continuación te explicamos cómo lograrlo:

  • Orden: es importante que sepas organizar tu mesa de trabajo para evitar el desorden en ella. Suciedad, falta de espacio, papeles acumulados… impedirán que trabajes con comodidad. Así que lo primero que debes hacer es prescindir de todo aquello que no utilices de forma habitual. Mantén el orden y no esparzas los objetos encima de la mesa. Procura que todo esté organizado y en su sitio.
  • Tu silla, imprescindible para sentirte bien: una silla de trabajo defectuosa o incómoda influirá de manera negativa en tu trabajo. Es importante que tu espalda pueda reposar sobre un respaldo de tal manera que no adopte posturas forzadas o que podrían ser perjudiciales para tu salud. El Feng Shui da especial importancia a la zona de la espalda de los trabajadores. Esta debe encontrarse protegida por un buen respaldo. Si detrás de nuestra silla hay una pared, mejor.
  • Evita el mobiliario esquinado: los acabados de muebles con formas redondeadas permiten fluir mucho mejor la energía positiva en tu espacio de trabajo según el Feng Shui.
  • Presencia de plantas: los beneficios de las plantas en el ambiente de trabajo son múltiples. La presencia de plantas en cualquier estancia siempre logran un ambiente más natural, fresco, positivo y relajado.
  • El color de tu oficina: según el Feng Shui, dependiendo de la actividad a la que te dediques, convendrá uno u otro color para tu oficina. Por ejemplo, para los trabajos creativos en los que es necesario generar nuevas ideas constantemente, funciona muy bien el color verde; para los que requieren concentración, las paredes blancas pueden suponer una gran ayuda; colores vistosos como los cítricos aportan alegría y energía en el caso de trabajos que pueden resultar repetitivos y tediosos.