La boca tiene un papel muy importante en nuestra vida. Además es fundamental en el día a día y cualquier infección en esta parte del cuerpo afecta a nuestra salud general y la calidad de vida. Por eso tener una buena salud bucodental no sólo es algo importante para nuestro físico.

La salud bucodental forma parte del sistema de servicios del sistema público sanitario, pero sólo en su forma más básica. De hecho, la atención bucodental que se ofrece gratuitamente por parte del Estado comprende actividades de información y educación, además de tratamiento de procesos agudos odontológicos como heridas o lesiones o infecciones e inflamaciones.

El sistema de salud nacional también incluye las exploraciones preventivas a mujeres embarazadas, servicios para la población infantil y discapacitada. Pero por la contra, hay muchos tratamientos dentales que podemos necesitar y sin embargo no están cubiertos bajo el paraguas de la seguridad social.

Cuidar nuestra boca es cuidar nuestra salud, ya que la salud física, la digestión, e incluso la autoestima personal se pueden ver afectadas si no se cuida convenientemente. Por este motivo, es importante tener un seguro dental que nos garantice ciertos servicios que necesitaremos y que no están cubiertos por el sistema público.

Un seguro dental es un producto que proporciona a los usuarios el acceso a servicios bucodentales de una forma más económica que si se quiere disponer de ellos acudiendo de manera directa a un dentista privado.  Una simple revisión, una limpieza o una pequeña reparación son tratamientos que periódicamente todas las personas precisan, y tener que realizarlo a través de dentista privado tiene por lo general un coste elevado. A través de la contratación de un seguro dental, el asegurado obtiene precios más reducidos en casi todos los servicios odontológicos.

Este producto tiene ciertas semejanzas con el seguro de salud y de hecho, en muchos casos, ambos pueden contratarse conjuntamente. Sin embargo, hay una diferencia fundamental en la manera de hacer uso de los servicios de la póliza.  

En los seguros de asistencia sanitaria puedes decidir si quieres pagar una prima y no tener más gastos o bien, pagar una prima inferior y contratar un producto con copagos por uso del servicio. En el caso de los servicios dentales, esa opción no está disponible. Estos se catalogan según la cartera de servicios a los que te permiten acceder pero en todos ellos existen unos precios franquiciados que habrás de abonar por cada tratamiento que te realices. No es posible, por tanto, contratar un seguro dental en el que todo esté incluido y abonar tal prima que no tengas que pagar ya nada más por los tratamientos que te realices.

La mayoría de las pólizas de Salud ofrecen entre sus coberturas la cobertura odontoestomatológica, pero para tratar de servicios básicos como:

  • consultas
  • urgencias
  • limpiezas bucales

Que estos servicios estén incluidos depende de la aseguradora y del producto contratado. Por ello algunos incluyen sólo consultas y una limpieza bucal al año, mientras que otros ofrecen la posibilidad de acceder a otros servicios, como extracciones simples, curas, pruebas simples como radiografías.

Coberturas

En el cuadro de tarifas o franquicias del producto de seguro dental, además de las prestaciones a precios inferiores a los que se podría acceder al tratamiento requerido acudiendo a odontólogo privado, podemos encontrar servicios a coste 0 o gratuitos solo por la contratación de la póliza. La cuantía que pagará el asegurado por percibir estos tratamientos, dependerá de la aseguradora y viene fijada en las condiciones de cada póliza. Algunas de las especialidades destacadas son:

  • Odontología Conservadora: obturaciones simples y complejas, férulas de descarga, etc.  
  • Prótesis fijas y removibles
  • Ortodoncia: desde las más tradicional a las técnicas más novedosas como los braquets invisibles.  
  • Implantología: estudio implantológico inicial, pruebas diagnósticas y la colocación de implantes de diversa tipología.  
  • Periodoncia

Cobertura de ortodoncias

Por tanto, como hemos visto, Las pólizas dentales ofrecen ventajas a las personas que se han decidido por un tratamiento de ortodoncia, porque con el seguro dental, el tratamiento puede salirte más barato. Los mejores seguros dentales cubren el precio de un tratamiento de ortodoncia, a través de dos vías:

  1. Precios franquiciados en los tratamientos de ortodoncia:

Dependiendo de la compañía y de la póliza contratada, las aseguradoras ofrecen tratamientos de ortodoncia a un precio en torno a un 30% menor al que debe pagar un cliente sin seguro dental.

El descuento es similar para todos los tipos de ortodoncia, sea cual sea su precio. Por lo que si estas valorando realizarte un tipo de ortodoncia más costosa, como la estética o invisible, contratar un seguro dental será una muy buena idea para tu bolsillo.

  1. Servicios a precio cero incluidos en la póliza dental:

Por norma general, y siempre dependiendo de la póliza dental concreta, con el seguro dental no deberás pagar por la consulta y el estudio clínico y radiológico previos a la colación del aparato.

Además, las visitas mensuales de control y seguimiento de la evolución de la ortodoncia suelen estar también incluidas de forma gratuita para los pacientes asegurados. Estos estudios y pruebas realizadas sin seguro también incrementarían el coste final del tratamiento de ortodoncia.

Si estás buscando un buen seguro dental al mejor precio reducido, no dudes en consultarnos.