Si está entre tus planes quedarte embarazada quizás estés valorando la posibilidad de tener un seguro de salud. Esta será una gran opción sobre todo si quieres tener cubierta cualquier posibilidad y llevar un seguimiento exhaustivo de tu embarazo

Lo primero que tienes que saber es que la mayoría de los seguros de salud cuentan entre sus coberturas con la asistencia al embarazo, no obstante, las compañías suelen establecer un periodo de carencia. Dependiendo de compañía este periodo oscila entre los entre 8 y 12 meses después de la firma de la póliza, y supone que, durante este periodo, no estarían cubiertas la realización de pruebas y diagnósticos sanitarios relacionados con el embarazo.

Por este motivo es conveniente que contrates el seguro antes de quedarte embarazada. Este periodo de carencia también va enfocado a cubrir el parto, lo que quiere decir que, si dieras a luz antes de que se cumpliera este tiempo, podría no estar incluido el coste del parto. Si estás buscando contratar un seguro médico justo antes de quedarte embarazada debes revisar muy bien el trato que dan las distintas compañías de salud a este punto.

En cuanto a la asistencia al parto, las coberturas incluyen todo lo relacionado con el momento de dar a luz: desde el traslado en ambulancia si fuese necesario, la asistencia, anestesia y la hospitalización de madre y bebé tras el nacimiento. De hecho, por regla general y sujeto a las limitaciones de cada compañía, mientras estés ingresada, el bebé estará cubierto en la póliza

Según algunos estudios publicados por las compañías aseguradoras, uno de cada tres embarazos es atendido a través de un seguro médico privado. De hecho, es una tendencia que sigue en ascenso gracias al exhaustivo seguimiento del embarazo que se hace. Algunas compañías también incorporan otros servicios adicionales gratuitamente, o bien ofrecen una reducción de su coste muy considerable como clases prenatales, atención al recién nacido los primeros días de vida, entre otros.

En cuanto a la preparación al parto, es un curso que suele darse a partir del segundo trimestre de en durar de media unas 15 horas y suele. En él se enseña a las embarazadas técnicas de respiración y relajación, así como ejercicios de gimnasia prenatal. Estos cursos no son obligatorios, pero sí recomendables. De hecho, el objetivo es preparar a las gestantes física y psíquicamente para el día del parto.

Coberturas

Las coberturas que suelen tener la mayoría de los seguros de salud en los embarazos son:

  • Visitas periódicas al ginecólogo para controlar todo el proceso de la gestación y la salud de la madre y el bebé.
  • Pruebas diagnósticas para conocer el estado de desarrollo del feto a través de ecografías, pruebas de glucosa, amniocentesis, entre otras. Hay que revisar que pruebas pueden no entrar dentro de las cuotas.
  • Asistencia en el parto con hospitalización y anestesia en caso de que fuera necesario.
  • Asistencia durante la hospitalización del nuevo hijo.

Tras el parto, algunas aseguradoras ofrecen la opción de contratación de servicios a precios especiales para sus asegurados, que pueden ayudar en el cuidado y la salud del bebé como es por ejemplo la conservación de células madre del cordón umbilical.

Si estás buscando un seguro de salud, no dudes en consultarnos.