Las migrañas son dolores mucho más fuertes que los típicos dolores de cabeza.

Se calcula que el 50% de los niños han sufrido o sufren migrañas infantiles alguna vez en su vida.

 

Hay muchos factores que pueden propiciar estos intensos dolores desde los hábitos alimenticios, estrés infantil, pocas horas de sueño, etc.

 

Aunque su origen es multifactorial, los genes y la herencia familiar juegan un papel muy importante, o sea que las personas que lo padecen, suelen tener antecedentes familiares con el mismo problema.

 

Si nuestro pequeño suele tener dolores de cabeza fuertes e intensos,  debemos prestarle atención. Puede que su dolor este relacionado con un problema físico o un problema emocional. Si el dolor es intenso, no remite y no parece estar relacionado con alguna otra enfermedad o malestar físico está indicado ir al pediatra.

 

Pillar a tiempo la migraña infantil ayudará a solucionar el dolor del niño cuanto antes y tratar el problema.

 

Normalmente el dolor se manifiesta en la parte superior y a ambos lados de la cabeza. También es bastante común que las migrañas vengan acompañadas con mareos, vómitos, dolor en las extremidades, etc. Como puede aparecer también una hipersensibilidad a la luz, ruidos y olores.

 

¿Su duración?

 

Es una pregunta muy relativa. Pueden durar entre unos minutos, horas e incluso días en los casos más extremos.

 

¿Cuáles son algunas causas de las migrañas?

 

-Antecedentes familiares. Como ya hemos mencionado las migrañas tienden a ser hereditarias. Si uno de los padres sufre de migrañas, existe una probabilidad de alrededor del 50 % de que su hijo también las sufra. Si ambos padres las tienen, la probabilidad ronda el 90 %.

 

-Sexo. Antes de la adolescencia, muchos estudios demuestran que los varones tienen más migrañas que las niñas. En el caso de los adultos, las migrañas son más comunes entre las mujeres.

 

-Estrés y sueño. Los irregulares horarios de sueño como el hecho de dormir muy poco o demasiado pueden ser desencadenantes de migraña. También pueden perjudicar los cambios en los niveles de estrés.

 

-Ejercicio. Aunque el ejercicio en exceso puede provocar una migraña, el ejercicio habitual y moderado podría ayudar a prevenir o reducir la cantidad de ataques.

 

-Alimentación. Saltarse comidas y comer ciertos tipos de alimentos y aditivos pueden desencadenar una migraña.

Los alimentos más comunes que pueden acarrear este problema incluyen quesos añejados, carnes curadas, chocolate, cítricos, tinturas para alimentos rojas y amarillas, glutamato monosódico y el edulcorante artificial aspartamo.

El consumo excesivo de cafeína y comida picante también puede desencadenar migrañas.

No beber suficiente agua y otras bebidas puede causar deshidratación, otro desencadenante de migrañas.

 

-Clima. Al mal tiempo buena cara y dolor de cabeza. El clima tormentoso con cambios en la presión barométrica, el calor o frío extremos, la luz solar brillante y el resplandor, el alto nivel de humedad o el aire muy seco pueden ser desencadenantes.

 

¿Cómo podemos tratar este problema?

 

Los dolores de cabeza pueden empezar a manifestarse de múltiples maneras:

 

hipersensibilidad a la luz o a los ruidos, indisposición, malestar estomacal, náuseas o ganas de vomitar. La desorientación, la debilidad muscular, la pérdida de coordinación, la visión borrosa también son síntomas que suelen preceder a la migraña. Estos síntomas suelen manifestarse 15 o 20 minutos antes de la migraña.

 

Si el dolor no es muy fuerte y no interfiere demasiado con la actividad del niño, no es necesario recurrir a los medicamentos. En muchos casos es suficiente con dejar que descanse durante algunos minutos, preferentemente en un sitio fresco, oscuro y silencioso. La aplicación de una toalla o gasa a temperatura ambiente en la frente o encima de los ojos suele resultar de gran ayuda.

 

-Analgésicos pediátricos: medicamento para calmar o eliminar el dolor como el paracetamol o ibuprofeno, evitando el ácido acetilsalicílico.

 

-Medicamentos para reducir las náuseas o vómitos.

 

-Sedantes que deprimen el sistema nervioso central para calmar el dolor y ayudar a conciliar el sueño.

 

-Los alimentos juegan un papel importante en el tratamiento de la migraña. Evitemos por tanto que consuman en exceso bollería industrial, chucherías, quesos curados, etc. Unos mejores hábitos alimenticios pueden disminuir las migrañas infantiles.

-También es muy importante que los niños no estén muy cargados de actividades extraescolares, dejar que se aburran  un poco, pues favorece que sean más tranquilos y con menos tendencia a la migraña.

 

¿Terapias alternativas?

 

Existen algunas maneras alternativas o naturales y no farmacéuticos al tratamiento para las migrañas que podrían ser útiles. Entre ellos se incluyen:

 

-La terapia cognitivo-conductual, que se enfoca en habilidades para sobrellevar el episodio, pensar en positivo, adherir a hábitos saludables y técnicas de relajación para ayudar a aliviar el dolor de las migrañas. Las investigaciones descubrieron también que la CBT combinada con medicamentos para la migraña resulta más útil en el tratamiento de la afección que los medicamentos solos.

 

-Hierbas, vitaminas y minerales. Ciertos extractos y complementos podrían ayudar con las migrañas, aunque algunos deben evitarse por motivos de seguridad. Hable con el médico de su hijo antes de usar cualquier complemento herbal o vitamínico. Entre los complementos comunes se incluyen:

 

-Artemisa. Esta planta contiene partenolida, y algunos estudios pequeños sugieren que podría ayudar a prevenir la migraña en algunas personas. No obstante, la evidencia todavía es confusa.

 

-Los complementos de riboflavina (vitamina B2), coenzima Q10 y magnesio podrían reducir la frecuencia de las migrañas.

 

-Extracto de petasita. No se recomiendan las plantas que contengan petasinas, debido al riesgo a largo plazo para el hígado.

 

¿Qué opinan los médicos  del tratamiento con bótox para acabar con migrañas de los niños?

 

​Si bien la toxina botulínica (bótox) está aprobada y se ha demostrado su eficacia en adultos con migrañas crónicas, muchos informes e investigaciones de neurólogos revelaron que no es eficaz en niños y adolescentes.