Parece que la fiebre que inundaba calles, parques y gimnasios hace unos años se ha relajado un poco, pero la locura por convertirse en runner sigue vigente y a nosotros nos hace felices porque la práctica de deporte  supone cuidar nuestra salud.

Lo que siempre suele pasar con estas “modas” o cambios violentos en nuestro estilo de vida, es que comenzamos con muchas ganas y poco a poco, nos desmotivamos. Bien porque no estamos preparados, bien porque nos lesionamos, bien porque no nos sentimos realizados…

La clave para convertirse en un runner de pro que acabe realizando la Maratón de NYT (y la de Valencia por supuesto) está en la constancia, en el empezar poco a poco y en la información constante. Se trata de crear un hábito de entrenamiento que no tiene porqué cambiar demasiado nuestro estilo de vida (y si lo hace, será a mejor) y, como cualquier otro hábito, solo puede fortalecerse a base de constancia, repeticiones y rutina.

¡En breve, notarás resultados!

Mucho más si sigues los objetivos SMART, ¿cuáles son? En inglés, estos son los objetivos que debemos marcarnos antes de ponernos “pies a la obra”:

  • Specific à objetivos específicos: “quiero correr 5km a fin de año”.
  • Measurable à Mesurable, es decir, ¿es el objetivo anterior medible? ¿Podré comprobarlo?
  • Achievable à alcanzable: ¿es realista? Pretender correr 5km a fin de año y el objetivo lo has puesto a finales de noviembre no es muy realista que digamos. ¿Nos vamos entendiendo no?
  • Realist à realista, lo mismo que comentábamos en los puntos anteriores. Realista con nuestro estado anímico, con nuestras posibilidades y con nuestra constancia.
  • Time-related à Temporalidad, es decir, has de ponerte una fecha tope para demostrarte a ti mism@ que has cumplido los objetivos.

¡Nos alegra infinito que estés leyendo esto, ¡ahora solo te queda empezar! Hoy puede ser el día, plantéatelo así…