Cada vez son más los directivos que están comprobando como el hecho de hacer felices a los empleados es parte del éxito de la empresa.

Con esto no nos estamos refiriendo a que la completa felicidad de una persona deba depender de un jefe o un directivo. Pero gran parte de su bienestar en el trabajo sí.

El modelo de liderazgo autoritario, del ordeno y mando, el que genera empleados sumisos y obedientes mediante políticas del miedo, ha quedado obsoleto. El liderazgo adaptativo, en cambio, se abre camino con fuerza en las empresas.

Un empleado frustrado, que siente que no se desarrolla profesionalmente, será un empleado infeliz que sentirá que no quiere acudir cada mañana a su empresa.

Por el contrario, un empleado feliz dará lo máximo en su trabajo para mantener a flote a la empresa. Hará todo lo posible para que no desaparezca una empresa en la que se siente feliz y realizado.

Para conseguir todo esto es necesario modificar el tradicional método de liderazgo. Si eres jefe o directivo, ya habrás comprobado que no es fácil que tu equipo confíe en ti. Y aquí es donde entre en juego el liderazgo adaptativo.

Se trata de un método de liderazgo en el que la mera administración y gestión, así como la puesta en práctica de los conocimientos, ya no es suficiente. El liderazgo adaptativo también conlleva un gran trabajo en las relaciones humanas entre jefe y empleado.

Un buen líder debe ser admirado, respetado y debe generar confianza. Para ello debe demostrar su valía, ser un ejemplo en lo profesional y también en lo personal.

Un buen líder debe conocer a sus empleados, sus personalidades y saber de qué manera puede dar cada uno lo mejor de sí.

A través del liderazgo adaptativo lograrás que tu equipo de trabajo te siga porque será lo que le nazca hacer. Es decir, no lo hará porque no tiene más remedio, porque es su obligación. La diferencia es que querrán hacerlo.

Esto ocurre porque no existe un método de liderazgo único e inamovible que pueda resultar satisfactorio para las tan diferentes personalidades de cada individuo. Cada empleado es un mundo. Sus conocimientos, su manera de demostrarlos y de ponerlos en práctica, sus sentimientos y su forma de comunicarse es diferente a la del empleado de al lado.

Un modelo de liderazgo rígido siempre dejará insatisfecho a alguien. El liderazgo adaptativo, en cambio, entiende todas estas variables, las tiene en cuenta y funciona en base a ellas.

La salud laboral de un empleado depende en gran parte de su buen estado de ánimo en el trabajo y de poder ejercer su tarea en un entorno laboral positivo. El liderazgo adaptativo puede lograr generar ese buen clima que todo empleado desea.