Hacer deporte es una de las mejores formas para desconectar y alejarte del estrés diario del trabajo y las obligaciones. De hecho, cuando practicamos algún tipo de energía liberamos endorfinas, que nos ayudan a ser más felices.

Uno de los métodos más utilizados para quitarse el estrés y desconectar de tanto ajetreo es el Yoga. Existen muchas modalidades de este deporte, Los tipos más demandados suelen ser el Hatha Yoga o el Vinyasa Yoga, basados en el movimiento y la práctica de asanas.

Mucho hemos hablado del Yoga, una disciplina milenaria que puede aportar múltiples beneficios físicos, mentales y espirituales. Su práctica tiene muchos beneficios: mejora la concentración, intuición y estabilidad emocional, contribuyendo al autoconocimiento y aportándote una sensación de paz, además de basarse en los principios de la compasión y de la no-violencia.

Y físicamente, sus mejoras también son palpables: desde la mejora de la capacidad pulmonar o de la circulación al incremento de la flexibilidad, la elasticidad o la resistencia, junto al fortalecimiento de la musculatura. Todo esto reporta beneficios para tu salud

Una de estas modalidades es el Headstrong. La traducción de este término vendría a ser algo así como “cerebro poderoso”. Esta nueva disciplina ha sido creada en Estados Unidos en uno de los gimnasios más caros y exclusivos del país, Equinox.

El Headstrong trabaja tanto la mente como el cuerpo. La clave de este tipo de técnica es el uso de una serie de secuencias imprevisibles que generan nuevas conexiones cerebrales.

Si quieres probar tu mismo a practicar este nuevo método, te damos unas cuantas claves para que lo practiques en casa.

  1. Sentadilla y salto.

Este tipo de ejercicio te ayuda fortalecer piernas y glúteos.

Para realizar el ejercicio colócate de pie, con los pies separados en línea con los hombros y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, haz una sentadilla y luego salta balanceando los brazos hacia arriba.

Este salto debe acabar de nuevo en la posición de sentadilla, con los brazos a ambos lados del tronco.

Repite este ejercicio todas las veces que sea posible durante un minuto. Luego descansa dos minutos antes de comenzar una nueva serie.

  1. Cambio de peso lateral.

Este entrenamiento tiene varios beneficios, para hombros, piernas, tronco y la neuroplasticidad. Con las piernas muy separadas, cambia el peso del cuerpo de un lado y a otro haciendo zancadas laterales mientras levantas los brazos, y varias el movimiento hacia arriba, hacia abajo o hacia un lado.

Ve alternando las piernas, y levanta los brazos en diferentes direcciones y velocidades. Trata de aguantar tres minutos con esta rutina.

  1. Perro-pájaro.

La práctica de esta rutina tiene beneficios en tronco, glúteos y equilibrio

Colócate a cuatro patas y pon la columna vertebral recta, estira el brazo derecho hacia delante y la pierna contraria (la izquierda) hacia atrás. Resiste en esta posición durante tres respiraciones.

Baja el brazo y la pierna y repite la operación con el otro lado. Realiza la serie completa cinco veces.

  1. Tabla de antebrazo.

Este ejercicio es bueno para fortalecer la zona del tronco. Colócate en el suelo en la posición de plancha, pon el peso en los antebrazos y junta las manos.

Aguanta así con el cuerpo recto y rápidamente sentirás cómo trabajan el tronco y los glúteos. Mantente en esta posición tres minutos. Al principio te costará bastante aguantar todo este tiempo, pero con la práctica, poco a poco lo conseguirás sin mucho esfuerzo.

  1. Posición de la victoria.

Este entrenamiento ayuda a tu sistema nervioso. Ponte en posición vertical, con los pies juntos, y pon los brazos en forma de 'V' mientras realizas tres respiraciones profundas. Después dobla las rodillas, túmbate boca arriba, y pon el foco en una respiración profunda y continuada que provenga del estómago. Hazlo durante cuatro minutos.