De forma inconsciente, cuando hablamos de esta fruta, nuestra mente huele a crema solar, tardes largas y mucho calor. ¡Hola sandía, bienvenido verano!

Mientras que el melón es el rey de las frutas veraniegas, la sandía se corona como reina. Es dulce, refrescante, colorida, sabrosa y está compuesta casi totalmente por agua. Te ofrece una hidratación al instante de comerla.

Beneficios y propiedades de comer sandía

- Tiene efecto antioxidante: su alto contenido en licopeno y agua, la sandía es altamente antioxidante. Atrasa el envejecimiento y arrugas en la piel.

- No tiene grasas y es baja en calorías: aunque tiene azúcar, tiene mucha menos cantidad que en otras frutas, por lo que es totalmente recomendable si estás realizando una dieta baja en calorías y grasas.

- Mejora la salud ósea: el licopeno también favorece y beneficia a los huesos. El consumo de esta sustancia reduce el estrés oxidativo de dos células óseas involucradas en la patogénesis de la osteoporosis.

- Efecto diurético: Muy buena si retienes líquidos. Es un diurético natural y ayuda a eliminar mayor cantidad de orina y de esta forma proteger los riñones.

- Ayuda a la cicatrización: la sandía contiene altos nivel de vitamina C, y esta es esencial para la formación de nuevo tejido conectivo. Por lo tanto, la sandía participa en la curación de las heridas.

- Es muy versátil: La puedes introducir como ingrediente y diferentes platos veraniegos, puedes hacerte unos zumos junto a otras fruta llenos de vitaminas, etc.