Cuidar nuestra salud no sólo depende de la ingesta de ciertos medicamentos. También podemos complementar el tratamiento médico prescrito, previa consulta con un especialista, con productos naturales. Uno de ellos es la árnica, una planta con propiedades beneficiosas para nuestra salud.

Las propiedades curativas de la árnica hacen que esta planta sea utilizada por muchas personas como tratamiento natural para algunas de sus dolencias.

Utilizando las cabezas de sus flores, sus hojas y sus tallos, se pueden elaborar cremas, aceites, geles e infusiones. La árnica puede encontrarse, incluso, en forma de cápsulas, como tratamiento homeopático, aunque su ingesta debe hacerse con cuidado, precaución y previa consulta médica, ya que puede resultar tóxica.

A continuación, te mostramos las propiedades curativas de la árnica:

  • Propiedades antiinflamatorias de la árnica: es uno de los beneficios para la salud de esta planta. Aplicar paños impregnados con extractos de árnica o cremas elaboradas a base de la flor de esta planta, puede evitar la inflamación de zonas del cuerpo tras un golpe, un esguince o cualquier tipo de contusión. Además, gracias a que favorece la buena circulación de la sangre, la árnica evita la aparición de hematomas en la piel.
  • Propiedades analgésicas de la árnica: además de ser un potente antiinflamatorio natural, la árnica posee propiedades analgésicas que alivian el dolor tras una contusión o golpe. Esguinces, torceduras, desgarros musculares… pueden provocar dolores que, con un tratamiento de esta planta medicinal, pueden llegar a disminuir bastante.
  • Propiedades de las árnicas beneficiosas para la piel: muchas personas recurren la árnica para tratar problemas de acné, así como para bajar la inflamación en la zona ocular o para hacer desaparecer hematomas a través de la mejora de la circulación de la sangre.
  • Propiedades curativas de la árnica en casos de bronquitis: la planta de la árnica ha sido utilizada durante mucho tiempo para aliviar problemas respiratorios, tos o acumulación de secreciones en los pulmones. Para ello, se requería la ingesta interna de la planta (a través de infusiones), algo que, hoy en día, no se recomienda debido al alto nivel de toxicidad.

El tratamiento homeopático con planta de árnica, aunque se ha estudiado cuidadosamente la cantidad contenida en sus cápsulas y aplica un control estricto de la misma, sigue sin ser recomendado por muchos especialistas de la salud que consideran que la toxicidad de la planta puede provocar irritabilidad estomacal y de otras paredes internas del organismo. Para protegerte de estos efectos secundarios, es más recomendable el uso medicinal de la árnica, en forma de gel o crema.