Protege tus ojos cuando uses dispositivos electrónicos. Teléfonos móviles, tabletas, libros electrónicos… Nos pasamos el día delante de estos aparatos, ya sea por trabajo o por razones más lúdicas, escribiendo o leyendo mensajes. Pero lo cierto, es que tanta exposición a las pequeñas pantallas puede resultar realmente dañina para nuestros ojos.

Para evitar que este hábito tan cotidiano nos pase factura, debemos tener en cuenta una serie de consejos para proteger la salud de nuestros ojos:

1. La pantalla, cuanto más grande mejor. Sin duda, la superficie sobre la que se muestra el texto es fundamental, no sólo en términos de calidad y resolución, sino también en cuestión de tamaño. Cuantas más pulgadas tenga nuestra pantalla, más cómoda será nuestra lectura.

2. La posición horizontal, la más adecuada. Aunque el tamaño de la pantalla no es algo que podamos modificar a nuestro antojo, está demostrado que si utilizamos el terminal en horizontal nuestra vista sufrirá menos, puesto que el enfoque tiene mayor continuidad al no afrontarse a tantos saltos de línea.

3. Pon un brillo suficiente. La concentración en la lectura que nos ocupa puede reducir la frecuencia de nuestro parpadeo, lo que puede generar sequedad ocular, además de la fatiga ocular propia de la exposición prolongada a las pantallas de retroiluminación LCD. Para evitar estos síntomas y así proteger la salud ocular, es importante que ajustemos el brillo de nuestra pantalla hasta que éste sea cómodo para una lectura de larga duración, sin que deslumbre. Por lo general, una buena franja sería entre un 30 y un 50% de la intensidad máxima de la pantalla.

4. Coloca el dispositivo a una distancia correcta. Todo dispositivo electrónico sobre el que realicemos una lectura, independientemente del tipo de pantalla, debe situarse a 30 centímetros de los ojos, situándola por debajo de la mirada. De esta manera estaremos cuidando no sólo nuestros ojos, sino también la postura de todo nuestro cuerpo.

5. Usa un tamaño de letra cómodo. La gran ventaja de los dispositivos electrónicos es que nos permiten ajustar el tamaño de la fuente del texto a las necesidades de cada lector. Para encontrar la medida que más de adapta a tu visión, sitúa el terminal a 30 centímetros de tus ojos y amplía el tamaño de las letras hasta que la lectura te resulte cómoda.

6. Descansa la vista. Si pasas mucho tiempo seguido delante de estos aparatos, tómate un respiro y fija la vista en el horizonte.

No lo dudes y pon en práctica estos consejos. El exceso de horas delante de los dispositivos electrónicos afecta negativamente a la salud de tus ojos. Aunque no lo sientas a corto plazo, los perjuicios pueden ser irreversibles en el tiempo.