Para regresar a la dieta sana y nutritiva que disfrutabas de pequeño, piensa en la cocina realizada con mimo y amor en la que tu madre ponía todo su empeño. Y ¿de quién aprendieron nuestras madres? De nuestras abuelas.

Por lo tanto, averigua qué hábitos debes imitar de la cocina de tu abuela, y comienza a disfrutar de guisos elaborados y exquisitos:

  • Dedícale tiempo: uno de los grandes fallos que cometemos hoy, es que no dedicamos tiempo a cocinar. La sociedad actual en la que vivimos nos obliga a comer rápido y mal. Para elaborar platos como los que hacían nuestras abuelas es necesario dedicarles tiempo. Debes intentar sacarlo de donde sea, pero sin tiempo, será imposible, ya que las abuelas practicaban la cocina a fuego lento.
  • Selecciona alimentos de calidad: nuestras abuelas no cocinaban cualquier cosa. Eran muy selectivas con el producto. Elegían alimentos frescos y de temporada.
  • Materiales de cocina: una abuela no sabe lo que es cocinar en microondas. Ellas utilizaban cacerolas, fuentes, sartenes, cazos, etc. de cristal, de barro, de madera o de acero. Olvídate del teflón y del microondas para hacer guisos como los de la abuela. Además, no escatimes en instrumental para elaborar dichos guisos. A las abuelas no les faltaba de nada: cucharones, paletas, espátulas, cazos, cuchillos, escurridores, etc.
  • Las legumbres, cereales, frutas y verduras, nunca faltaban en los guisos de las abuelas. Unas buenas lentejas con arroz aportaban todos los nutrientes necesarios, y ellas lo sabían.
  • El ingrediente secreto de la abuela: los platos que ellas elaboraban tenían un sabor único, un toque personal inimitable. Cada abuela tenía su ingrediente estrella, su toque particular. Otro de los hábitos que debes imitar de la cocina de tu abuela es, precisamente, averigua cuál era el ingrediente estrella que ella utilizaba. No dudes en usarlo para que tus guisos sepan como lo hacían los suyos.

Ahora que ya sabes qué hábitos debes imitar de la cocina de tu abuela, no lo dudes. Ponte manos a la obra y dedícale tiempo a la cocina tradicional. Si tienes la suerte de que tu abuela aún esté con vosotros, entonces tendrás el privilegio de tener al lado a la mejor de las maestras culinarias. Aprovéchalo y pregúntale todo lo que necesites saber.

Cuida tu salud y la de los tuyos con un buen seguro.