Dieta sana, deporte, no tienen ninguna intolerancia y, ¿todavía tienes la tripa hinchada? No te resignes, no se debe a tu fisionomía, siempre se puede estar mejor, una cosa es tenerla acorde con el resto del cuerpo y otra cosa es la sensación de hinchazón que hace que estemos bastante incómodos.

Algunas de las causas más comunes, de las que nunca nadie se ha parado a hablar, pueden ser:

  • ¿Masticas chicle muy a menudo? Seguramente nunca se te ha ocurrido pensar que masticar chicle provoca hinchazón abdominal, pero, a partir de ahora, serás consciente de ello cada vez que lo hagas.
  • Al hilo del punto anterior, ¿cómo respiras? Respirar bien es vital para evitar tener la tripa hinchada el 100% de tus días. Por ejemplo, las personas que respiramos por la boca (no necesitamos ser fanáticos del chicle), lo hacemos más rápido y peor por lo que nos queda más aire dentro que si respirásemos por la nariz de forma pausada.
  • Sabemos que es un tema muy privado, pero, ¿cómo vas al baño? jijijijiji
  • Quizá sufres alguna intolerancia alimenticia y todavía no lo sabes. A decir verdad, las intolerancias pueden aparecer y desaparecer en cualquier etapa de tu vida. ¡Obsérvate!
  • Cenar verduras de hoja verde es muy sano, pero nos iremos a la cama con la tripa más hinchada de lo normal.
  • Nervios, estrés o un estilo de vida poco saludable pueden provocar que suframos la patología del colon irritable, pero, esta sería digamos la última fase y créenos, lo notarías por el dolor…
  • ¿Tienes propensión a retener líquidos? Beber agua es SIEMPRE la solución, pero, tampoco te pases o te notarás más hinchado/a.

Pd. Si notas signos poco habituales, llama a tu seguro médico para pedir cita, ¡PREVENCIÓN!

La distensión abdominal en las mujeres, suele acentuarse durante la menstruación, ¡nunca te peses en esas fechas o te llevarás el disgusto de tu vida!