Siempre que hablamos de cuidar nuestra salud nos referimos a evitar enfermedades bacterianas o virus como la gripe y dejamos de lado la flora intestinal, que habitualmente sufre desequilibrios en el organismo y alteran nuestro bienestar. Hoy te vamos a mostrar algunas de las circunstancias que causan estas alteraciones para evitarlas y varios consejos que mejorarán tu flora intestinal.

  • Estrés. Las situaciones de estrés provocan malestar general debido a la liberación de la noradrenalina, que reduce la cantidad de bacterias beneficiosas, provocando inestabilidad intestinal y favoreciendo el estreñimiento.
  • Alimentos crudos. El consumo de agua no embotellada en países extranjeros, las malas condiciones higiénicas, los climas tropicales o el consumo de alimentos poco cocinados son hábitos que suelen venir acompañados de la temida gastroenteritis. Además, es importante que sepas que el simple gesto de lavarte las manos puede evitar ¡hasta 200 enfermedades!.
  • Ritmo de vida poco saludable. El sedentarismo, el insomnio, la falta de ejercicio y sobre todo los malos hábitos alimenticios son el primer enemigo de nuestra flora intestinal. Trata de evitar la comida rápida, el tabaco y el alcohol y tu cuerpo lo notará enseguida.
  • Enfermedades. Las infecciones víricas, bacterianas y digestivas afectan directamente a nuestro equilibrio intestinal, no solo por la falta de defensas en nuestro organismo, sino también por la producción de toxinas y el tratamiento de antibióticos que se suele llevar a cabo cuando padecemos estas enfermedades. Los antibióticos eliminan todas las bacterias de nuestro cuerpo (las buenas y las malas), haciendo que nuestro intestino quede expuesto a microorganismos patógenos.
  • Falta de fibra. La escasez de verdura, legumbre, fruta o cereales en nuestro día a día puede ocasionar problemas de tránsito. Aumenta la dosis de este tipo de alimentos para regular la flora y sentirte mejor. ¿Sabías que la piña es una fruta súper recomendable para el tránsito?

Además de la verdura y la legumbre, la raíz de jengibre, el té negro, el vinagre, las almendras crudas o la pimienta de cayena son alimentos y especias que contribuyen a recuperar la flora intestinal de manera eficaz y natural.