Proteger tus ojos del sol, sobre todo en verano, es una de las medidas que todos solemos tomar para salvaguardar la salud de nuestros ojos. Lo hacemos porque nos preocupa el buen estado de este sentido tan vital.

Cualquier daño ocular que podamos evitar nosotros mismos, es evitado, en la medida de lo posible, por nuestra propia mano.

Pero existen enfermedades y problemas de salud oculares que son inevitables. Uno de esos problemas es la aparición de cataratas. El principal motivo de su padecimiento es el envejecimiento de las personas. Pero ¿qué es una catarata? A continuación te lo explicamos de forma breve y sencilla.

Nuestros ojos poseen una lente (el cristalino) que permite enfocar la luz que reciben. Para que esta luz pueda llegar a la retina (situada en la zona posterior de nuestro ojos y que hace que estos enfoquen la luz recibida) a través de la pupila, es necesario que el cristalino sea transparente. La aparición de cataratas merma esa cualidad del cristalino haciéndolo opaco.

Las cataratas están formadas por acumulación de proteínas presentes en el cristalino. Dicha acumulación puede ser imperceptible en un principio. Cuando las cataratas están en el principio de su desarrollo, la persona afectada puede no notar nada en su visión. Pero con el paso del tiempo pueden tender a crecer y en este caso la vista se vería afectada poco a poco, de manera gradual.

El envejecimiento de una persona es la causa más común de la aparición de cataratas, pero también pueden existir otros factores que propicien dicha aparición, como son el abuso del alcohol, el tabaquismo, la diabetes o los daños producidos por los rayos ultravioletas.

Las revisiones periódicas en el oculista pueden facilitar el control de las cataratas y su crecimiento. Si se detecta en su primera fase y la visión aún no se ve afectada, es posible que con un control rutinario no sea necesaria una intervención quirúrgica. En caso de que la catarata creciera, un profesional de la salud podría entonces plantear la posibilidad de operar y eliminarla mediante la cirugía, ya que es la única manera de combatir las cataratas.

Las personas que sufren de cataratas en sus ojos suelen describir una visión borrosa, como si estuvieran mirando a través de un cristal sucio o empañado. También pueden detectar que tienen una doble visión, que les cuesta ver bien de noche, que los colores no se muestran tan intensos y brillantes como antes, o que los destellos de luz les molesta de una forma exagerada.

Para proteger tu salud ocular, en caso de que detectes alguno de estos síntomas, consulta de inmediato con un especialista.