Fregar, barrer, planchar, cocinar… son tareas cotidianas que millones de personas realizan cada día. Todos nos hemos quejado alguna vez por tener que enfrentarnos a ellas, pero ¿sabías que realizar tareas domésticas mejora la salud?

La Universidad de Granada ha realizado un estudio con cerca de 2700 voluntarios cuya conclusión ha sido esta: las personas que realizan tareas domésticas poseen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Pero el estudio en cuestión pone el foco en un sector de la población en concreto: los hombres obesos y sedentarios. Desde la Universidad de Granada afirman que si este sector poblacional que mantiene un bajo nivel de actividad física, realizase las tareas domésticas rutinarias, podrían proteger su salud, ya que esta se vería beneficiada de forma directa.

Para llegar a esta conclusión se analizó el estado de la salud de hombres obesos metabólicamente sanos y se comparó el resultado con los análisis realizados a hombres y mujeres obesos o  no que sí presentaban problemas cardiovasculares.

En el caso de los hombres obesos metabólicamente sanos, se comprobó cómo la mayoría presentaba una mayor actividad física derivada de la realización de tareas domésticas en su vida diaria que aquellos obesos o no, pero con alteraciones metabólicas.

El estudio realizado por la Universidad de Granada, pone de relieve otra característica de nuestra sociedad: las mujeres siguen siendo las que más se ocupan de las tareas domésticas, ya que es en ellas donde se presentan más cantidad de cuadros clínicos que muestran un organismo metabólicamente sano. Los expertos asocian este hecho a que son ellas las que aún se encargan con más frecuencia de las tareas domésticas.

Son precisamente las mujeres las que más suelen poner en riesgo su salud cardiovascular realizando dietas yo-yo poco recomendables. Es esta una tendencia más femenina que masculina. Pero lo cierto es que también son ellas las que, si bien cometen este error, se benefician del ligero ejercicio que combate, aunque sea por obligación y sin ser conscientes de ello, el sedentarismo y el consecuente riesgo cardiovascular que genera.

Realizar las tareas domésticas puede generar la misma pereza que tratar de hacer el esfuerzo de acudir al gimnasio. El motivo es que en ambos casos nos vamos a predisponer a someter a nuestro cuerpo a un sobreesfuerzo físico. Vencer la pereza en este sentido es fundamental para proteger nuestra salud cardiovascular. Cuando no veas el momento de ponerte a limpiar la casa, recuerda que puedes convertir tu hogar en tu gimnasio particular.