Por supuesto que nos estamos refiriendo al Cáncer de Piel (melanoma), ya que es lo más grave que, a día de hoy, puede sucedernos debido a diversos factores como: el tabaco, una mala alimentación, herencia o excesiva exposición solar durante años. La prevención en una enfermedad de este tipo es vital ya que descubierta a tiempo, puede atajarse y, con el tiempo y tratamiento adecuado, se llegaría a vivir con normalidad.

Hoy nos centramos en ese punto, en la prevención. A partir de ahora, cada vez que nos descubramos un nuevo lunar o peca, realizaremos cinco pasos que nos ayudarán a poder sospechar si son malignos, benignos o no debemos darle importancia.

El método es el denominado por los expertos ABCDE, ¿cómo funciona?

  • A: ¿el lunar o peca es asimétrico? ¿Se denota cierta asimetría en su forma o es un óvalo o círculo perfecto?
  • B: ¿sus bordes son irregulares, mal definidos o borrosos? ¿Su apariencia es la de una mancha mal definida? Si es así, ve al médico.
  • C: ¿es excesivamente oscuro o tiene más de un color en su interior? El color normal no llama la atención, un color de este tipo sí.
  • D: ¿la mancha supera los 5mm de diámetro o es más pequeña?
  • E: ¿cambia pasados los días? Si evoluciona modificando su tamaño, forma o color e inclusive llega a picar no dudes en pedir cita a tu médico para que lo revise.

Estas pautas son el “Padre Nuestro” de la prevención, son sencillas y no cuesta nada, podemos aprender a diferenciar las manchas o pecas nosotros mismos desde casa.

Una vez las hayamos descubierto y evaluado, el siguiente paso será el de ir al médico de cabecera o directamente al dermatólogo. Ellos son lo que realmente harán un buen diagnóstico, nosotros nos podemos equivocar.