Conocer los síntomas de una insolación puede ayudarte a evitar males mayores.

En verano, es muy común querer disfrutar del aire libre y del sol. Excursiones por el campo, la práctica de deporte al aire libre, tardes sentados en terrazas disfrutando de los amigos o de la familia, largas jornadas en la piscina o en la playa buscando un buen bronceado... todo ello es frecuente en época de calor.

Pero hay que tener cuidado y estar alertas ante los síntomas de una insolación, en especial, en las personas mayores y en los niños pequeños.

Demasiada exposición al sol y al calor puede provocar una deshidratación con consecuencias nefastas para la salud.

Los síntomas de una insolación, pueden comenzar con los mismos que se producen ante un simple golpe de calor:

  • Mareo
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Debilidad
  • Calambres
  • Vómitos y náuseas
  • Aceleración de los latidos del corazón

La diferencia entre un golpe de calor y una insolación, sin embargo, es grande. Una insolación, puede ser muy peligrosa y puede provocar incluso la muerte.

Los síntomas graves de una insolación son:

  • Fiebre
  • Convulsiones
  • Desorientación
  • Desmayo
  • Poco sudor
  • El afectado puede llegar a entrar en coma
  • Asfixia

Si detectas síntomas de una insolación en alguien, debes llamar inmediatamente a un médico para que sea atendido lo antes posible. Mientras tanto, debes tratar de enfriar su cuerpo. Retira toda la ropa que sea posible, abanícale y humedece su cuerpo con agua tibia.

Para evitar los síntomas de una insolación, procura tomar una serie de precauciones como son:

  • Usar sombrero
  • Mantenerte bien hidratado bebiendo mucha agua.
  • No te expongas de forma directa a los rayos del sol. Busca lugares con sombra.
  • Evita las horas centrales del día, en las que los rayos del sol inciden de forma más directa.
  • Si notas cansancio o sed, procure parar a descansar y beber. No fuerces tu cuerpo ni te confíes.

Como ves, tanto los síntomas de un golpe de calor, como los síntomas de una insolación son fáciles de detectar. Si, ante una exposición demasiado prolongada al sol, comienzas a sentir un golpe de calor, no te confíes y no fuerces para que no puedan derivar en síntomas propios de una insolación.

Si te interesa tu salud y la de tu familia, consulta a nuestro asesor.