¿Cómo podemos evitarla? Es bastante difícil ya que intervienen diversos factores. Antes de nada, debemos analizarnos, ¿nos pasa muy a menudo o de vez en cuando? La mayoría solemos sufrir acidez muy de vez en cuando y puede que esté directamente relacionado con un determinado alimento. Por el contrario, hay otras personas que padecen reflujo casi a diario, y esto puede llegar a ser desesperante y agotador.

Si bien es cierto que no tarda demasiado en irse, solemos pasar un rato bastante incómodo. Para saber qué comer en el futuro, ¿qué alimentos nos ayudarán a cuidar nuestro tránsito evitando la acidez?

  • Los batidos, a diferencia de los zumos, son muy ricos en fibra ya que no licuan únicamente el líquido. Eso sí, evita que contengan demasiados lácteos… Únicamente frutas y verduras.
  • Los cereales son ricos en fibras vegetales por lo que actúan como protectores de estómago naturales. Nos referimos a alimentos como la avena, quinoa, arroz integral…
  • Frutas y verduras. No necesitan explicación, son la fuente natural de fibra por excelencia y la fibra, ayudará a nuestro estómago y además evitará que aparezca la tan odiada acidez. Son especialmente útiles las frutas como la piña, plátano, papaya, caqui o la pera. En cuanto a las verduras, elegimos las espinacas, la berenjena, zanahoria, endivias, guisantes, judías verdes… ¡Todo vale!
  • Frutos secos, sin abusar deberían ser alimentos OBLIGATORIOS desde pequeños. Tomarlos al natural, es decir, sin freír y sin añadir sales u otros condimentos son una gran fuente de nutrientes para nuestro organismo, ¡Tienen mucho poder!
  • Pescados blancos (vitamina del grupo B) como merluza, rape, trucha de río, dorada, rodaballo…
  • Carnes blancas y bajas en grasa como el pavo, el pollo y el conejo también ayudarán a tu tránsito intestinal evitando la acidez.

En definitiva, se trata de llevar un estilo de vida saludable a través de la alimentación. Si tienes interés por hacer un test de intolerancias, puedes acudir a tu seguro médico privado y tratar de tramitarlo con tu médico/a de cabecera. ¡Quizá esa es la verdadera solución!