Su objetivo es salvarnos ante situaciones de peligro tal y como ya os contamos en el post dedicado a los síntomas de la ansiedad (pégale un vistazo aquí).

Para entender mejor su funcionamiento debemos saber que su modus operandi es el de incrementar el nivel de azúcar en sangre, suprimir el sistema inmunológico y ayudar al metabolismo a funcionar ante situaciones “de peligro”. Aun así, tampoco es conveniente liberar esta hormona en exceso porque eso será símbolo de estar muy estresados sufrir un periodo serio de ansiedad.

Algunos de los síntomas más comunes que solemos experimentar cuando la hormona del estrés aparece en nuestras vidas son por todos reconocidos: sudoración, extremidades frías, sensación de mareo o pérdida de visión, palpitaciones, irritabilidad constante, fatiga, nerviosismo, desequilibrios hormonales, colon irritable… Por tanto, luchando contra ella también estaremos luchando ante esos síntomas o problemas que, en la mayoría de los casos, tienen su origen en el cerebro.

Existen diferentes formas de tratar de combatir ante el cortisol y encontrar el equilibro como:

  • Realizar periódicamente ejercicios de  meditación y respiración. Mucho mejor si son ayudados de actividad como yoga o pilates.
  • Practicar mindfulness te ayudará a saber gestionar tus pensamientos y emociones.
  • Acudir a una consulta psicológica también te ayudará a gestionar tus emociones. No vayas a creer que por eso estarás loc@, ¡es algo muy normal!
  • Cuanto más sana sea tu dieta más sana se sentirá tu mente.
  • Ejercicio diario, caminar revitaliza estamos cansados de decirlo ;)
  • Duerme bien (que no es lo mismo que dormir mucho), aunque sea poco, pero que sea bien.

En definitiva, llevar un estilo de vida saludable y saber gestionar tus emociones y pensamientos ayudarán a minimizar el estrés (que no es malo repetimos pero mejor en su justa medida). Tu salud está en tus manos y en rodearte de los mejores profesionales cuando sea necesario.