Tras una dura jornada laboral, es habitual llegar a casa rendido. Este cansancio, solemos comenzar a notarlo en el puesto de trabajo. Según van pasando las horas, el nivel de tareas que debemos realizar, sumado al estrés que a veces produce el trabajo, van mermando nuestras fuerzas.

Existen trucos para tener más energía en la oficina que pueden ayudarte a afrontar con total vitalidad cada jornada laboral sin que decaigan las fuerzas. Toma nota y trata de aplicarlos cada día en tu puesto d trabajo. Si lo haces, estarás atendiendo al cuidado de tu salud:

  • Duerme bien: es fundamental, para que no decaigan las fuerzas en la oficina, dormir las horas suficientes y además dormirlas con calidad. Evita ver la televisión hasta la madrugada y no te duermas con ella encendida. Trata de descansar ocho horas y hazlo en un ambiente silencioso y cómodo. Evita dormir en el sofá.
  • Un buen desayuno: incorporar todos los nutrientes necesarios en nuestro organismo tras ocho horas seguidas de ayuno tras la noche, es importante para adquirir la energía necesaria que vamos a requerir durante el día. No basta un café bebido rápidamente. Trata de desayunar fuerte: leche, zumo, cereales y fruta.
  • Planifica el día: puede parecer algo que no tiene demasiada importancia para mantener la energía en la oficina. Pero lo cierto es que, improvisar todo el tiempo, implica un desgaste mental mayor que si planificamos las tareas. Antes de abandonar tu puesto de trabajo, planifica todo lo que tendrás que hacer al día siguiente. De esta forma, te irás a casa más tranquilo y podrás afrontar con más claridad la siguiente jornada laboral.
  • Toma pequeños descansos: descansar es necesario para proteger nuestra salud. Mientras te encuentres en tu puesto de trabajo, procura despejarte cada dos horas. Hablamos de pequeños descansos de no más de cinco minutos. Levántate, da un paseo, bebe agua, escucha una canción, riega la planta que tienes en tu mesa, cierra los ojos y trata de no pensar en nada. Haz lo que sea para desconectar cinco minutos de tus tareas laborales.
  • Actitud positiva: el último de los trucos para tener más energía en la oficina consiste en cuidar tu propia actitud. Sentirnos bien y proteger la salud del estrés, depende, en gran medida, de nosotros mismos, independientemente de las circunstancias que nos rodeen. El trabajo implica, en ocasiones, tareas y situaciones pesadas de llevar. Trata de afrontarlas con optimismo, sin recrearte en lo negativo de ellas. El sentido del humor, la paciencia y la tolerancia serán tus grandes aliados para no perder la energía durante tu jornada laboral.