Son muchas las dudas que nos entran cuando estamos a punto de ser padres, y, sin duda alguna, la salud y el bienestar de nuestro hijo se convierten en nuestra principal preocupación. Sus primeras vacunas son vitales para evitar enfermedades tan graves como la tuberculosis, así que coge papel y boli y ¡toma nota!

  • Hepatitis B. La primera dosis se aplica a los bebés recién nacidos durante las primeras doce horas de vida. La segunda se administrará en los posteriores dos meses.
  • Vacuna BCG. Es una vacuna que protege al bebé de la tuberculosis y se le puede administrar una vez que su peso supere los dos kilos.
  • Cuádruple bacteriana. Se aplica a los dos meses de vida y evita multitud de enfermedades: tos convulsa, tétanos, otitis, neumonías, meningits o artritis.
  • Sabin oral. Actúa contra la poliomielitis y, a diferencia del resto, se administra oralmente.
  • Vacuna antineumocócica. Sirve para no contraer neumococo, bacteria que produce infecciones como otitis o meningitis.
  • Vacuna antigripal. Controla el virus de la gripe y se aplica a los seis meses del nacimiento del bebé.
  • Una vez pasados doce meses, el bebé debe recibir la llamada vacuna triple viral para protegerle del sarampión, la rubeola y las paperas.

La mayoría de estas vacunas necesitan más de una dosis o refuerzo para ser efectivas. No te preocupes, el pediatra te indicará cuándo debes llevar a tu bebé al médico para ponérselas y cuidar de su salud desde el primer día. Un buen consejo es preparar un book de vacunas, a veces los dan los propios pediatras, para tener todas las fechas bien apuntadas y llevar todo en orden.