Hay muchas madres que están dando el pecho a sus bebés y que se preguntan sobre las ventajas e inconvenientes de alargar la lactancia infantil.

La mayoría de los pediatras aconsejan un mínimo de seis meses de lactancia. Esta se puede alargar hasta el año. Muchas mujeres piensan que el momento del destete se debe producir cuando comienzan a salir los dientes.

Pero lo cierto es que la lactancia se puede alargar más tiempo. Estas son las ventajas e inconvenientes de alargar la lactancia infantil:

  • La lactancia prolongada suele resultar extraña en nuestra cultura moderna. Muchas madres se sienten juzgadas y observadas con extrañeza cuando dan de mamar a un niño de dos años e incluso de más edad. Los demás pueden juzgarlo como un vínculo patológico y poco sano entre la madre y su hijo, de demasiada dependencia. En realidad, una dependencia poco sana entre una madre y su hijo se basa en otros factores, pero no en el de la lactancia prolongada. El acto de amamantar refuerza el vínculo entre madre e hijo de una forma natural.
  • Cuando salen los dientes, el bebé puede morder y hacer daño. Aunque, por otro lado, muchas madres aseguran que, el niño, ante un “no” contundente, se acostumbrará a no hacerlo mientras mama.
  • Algunos pediatras aseguran que alargar la lactancia infantil provoca que el niño pierda interés por probar otro tipo de alimentos.
  • La leche materna no pierde sus propiedades nutricionales y sus atributos inmunológicos, por lo que muchas madres consideran que, cuanto más tiempo la tomen, mejor. Ya habrá tiempo de que prueben otros alimentos más adelante.
  • Muchas madres prefieren dar de mamar sólo durante los seis primeros meses porque aseguran que es más sencillo destetar a un bebé pequeño que a un niño con más edad en el que, ya puede haberse generado cierta dependencia a mamar del pecho de su madre.
  • Diversos estudios aseguran que prolongar la lactancia infantil, disminuye el riesgo de sufrir cáncer de mama.
  • La leche materna reduce el riesgo de que el niño sufra enfermedades infecciosas ya alergias.
  • Una madre que desea no destetar aún a su bebé y que se siente forzada a hacerlo, puede sufrir estrés e incluso depresión.

Ante todas estas ventajas e inconvenientes de alargar la lactancia infantil, una madre, siempre con ayuda del médico, es la que debe decidir cómo alimentar a su bebé, sin presiones.

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