Los comienzos en el mundo de la inversión siempre se hacen complicados, y más si no contamos con mucho dinero. Sin embargo, cuando tenemos un colchón de ahorros –aunque sea pequeño-, puede que nos pique la curiosidad y nos entren ganas de invertir una parte en algún negocio. Hoy te vamos a dar seis ideas que no requieren ni mucha inversión ni muchos conocimientos.

  • Tienda en Internet. Seguro que sabes hacer algo con tus propias manos por lo que mucha gente pagaría: ropa, complementos, artículos de papelería, comida… Montar una tienda de comercio online es súper fácil y no cuesta demasiado dinero, ¡arriésgate!
  • Cuidar mascotas. ¿Tienes tiempo libre? Ofrécete como paseador de perros o cuidador de cualquier otra mascota. Invertir tu tiempo libre en los animales puede reportarte muchos beneficios.
  • Profesor de idiomas. Si tienes la suerte de controlar un idioma extranjero, ¡es tu oportunidad! Ofrécete como profe particular para que los alumnos vayan a tu casa o bien desplazarte tú, ¡siempre hay alguien interesado!
  • Guía turístico. Si eres buen conocedor de tu ciudad y vives cerca de zonas turísticas, puedes ofertar tours para visitantes que quieran conocer un poco más a fondo el lugar.
  • Crea un blog. Si lo tuyo es escribir y crees que tienes algo que aportar sobre algún tema que te interese, crea tu propia plataforma de blog. Si consigues tirón entre el público, la publicidad puede ser tu mejor aliado a la hora de lograr beneficios.
  • Atención al cliente online. Sean cuales sean tus conocimientos, puedes ofrecer tu ayuda vía chat para resolver las dudas de los usuarios. Si eres informático, por ejemplo, puedes dar servicio a cualquier persona que se encuentre con un problema con su ordenador. Solo tienes que configurar una página web con un chat en directo y ofrecer tus servicios a cambio de una retribución económica…. ¡Y sin apenas inversión!

Como ves, no es necesario contar con grandes cantidades de dinero ni conocimientos para comenzar tu propio negocio o lograr beneficios. La clave siempre está en explotar aquello que mejor se te dé y estudiar las distintas posibilidades.