Registro de seguros de vida: ¿eres beneficiario sin saberlo?

Registro de seguros de vida: ¿eres beneficiario sin saberlo? Pólizas

En este artículo podrás informarte acerca de

Todos sabemos que en la actualidad estamos atravesando un periodo difícil, un periodo en el que por desgracia, muchas familias están perdiendo alguno de sus miembros más mayores, y en muchas de ellas se está dando el caso de recibir un aviso por parte del Ministerio de Justicia indicando que la persona fallecida disponía de un seguro de vida, situación que a veces, incluso los familiares más cercanos desconocen. 

Estos casos se están dando con mayor frecuencia de la que podríamos pensar, ya que hay determinados seguros de cuya existencia no se tiene conocimiento en vida. Por poner un ejemplo, un instrumento de pago tan común como una tarjeta de crédito suele tener asociado algún tipo de seguro de vida, e incluso algunas empresas suscriben seguros de vida para sus empleados. También los seguros asociados a los viajes pueden incluir supuestos que protejan los accidentes que puedan sufrir los viajeros. 

Beneficiarios de un seguro sin saberlo

El objeto de la contratación de un seguro de vida es ocuparse de la necesidad económica por la que puede pasar la familia al perder, ya sea por defunción o por una invalidez permanente, la fuente principal de ingresos de esta. De esta manera, cuando se produzca el siniestro contemplado en la póliza, los beneficiarios tendrán acceso a esta renta

Pero en ocasiones estos beneficiarios no se incluyen en la póliza por parte del tomador del seguro, por lo que se hace difícil por los mismos tener conocimiento de su condición de beneficiario. En otras ocasiones, y dado que no es un tema de conversación agradable, no se ha hablado de qué se debe hacer cuando se produzca la muerte de un familiar. Y en otras ocasiones simplemente no se conoce la existencia de un seguro al que acudir una vez se produce la defunción. 

Al objeto de evitar que una renta consecuencia de la firma de un seguro quede sin cobrar, el Ministerio de Justicia cuenta con un registro de acceso libre por parte de la ciudadanía. Este documento se llama Registro de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento. Su consulta no requiere más que del pago del formulario 790, y de la espera de un tiempo que suele alcanzar los diez días, aunque actualmente la web del ministerio indica que puede producirse algún retraso por el aumento de solicitudes registrado. 

Todas las compañías aseguradoras tienen la obligación de registrar en el Ministerio de Justicia a los tomadores de estos seguros de vida. Sin embargo, no tienen esta obligación cuando se trata de indicar a los beneficiarios que se encuentran incluidos como tal, y se producen muchos casos en los que las rentas quedan sin cobrar

Si pensamos que podemos ser beneficiarios de un seguro de vida, debemos ponernos en contacto con el Ministerio de Justicia por alguna de las vías contempladas, ya sea de forma presencial, por correo, o si contamos con firma electrónica, por internet. La solicitud podremos hacerla una vez hayan pasado quince días desde el fallecimiento, y el registro está disponible hasta que transcurran cinco años desde esta fecha.  

Una vez se haya recibido el certificado emitido por el Ministerio, habrá que acudir a la compañía aseguradora para confirmar nuestro carácter de beneficiarios de este seguro. Al llegar a este punto, puede ocurrir que en su día el tomador del seguro indicase quiénes serían los beneficiarios de forma expresa, indicando los nombres y apellidos de los beneficiarios, o de forma genérica, indicando que los beneficiarios serían sus herederos legales. 

Y en este caso, habremos de justificar nuestra categoría de herederos legales del fallecido de acuerdo con lo estipulado por la Ley. Así, debemos justificar nuestra condición de hijos u otros descendientes, padres o ascendientes, cónyuges o parejas de hecho o hermanos.

En el hipotético caso de que en su día el tomador del seguro indicase a cualquier otro beneficiario que no fuesen sus herederos ni quien hace la consulta a la aseguradora, debemos saber que no existe obligación por parte de la misma de indicar quién es el beneficiario. 

Hay que saber además que el Registro de Contratos de Cobertura de Fallecimiento, el documento que deberemos consultar, recoge todos los seguros que cubren la pérdida de la vida, por lo que no solo incluirá los seguros de vida como tal que se contrataran en su día, sino también los seguros de accidente de los que el fallecido fuera el tomador. 

Pueden ser varias las pólizas en las que aparezcamos como tomadores quizá sin saberlo, ya que también son varios los seguros que contratamos de una manera u otra. Si hemos firmado una hipoteca es probable que hayamos contratado un seguro de vida asociado, o quizá la empresa en la que trabajamos cuenta con un seguro de vida como parte de sus beneficios.

Por todo esto, y al objeto de no dejar ninguna renta perdida y sin cobrar, la consulta de este registro se convierte en un trámite más de los que hay que cumplir cuando se produce el fallecimiento de un familiar. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE SEGUROS