¿Qué es usufructo? Te lo mostramos con algunos ejemplos

Tener el usufructo de una vivienda o cualquier otro bien es algo con lo que puedes estar familiarizado si eres beneficiario de una herencia, por ejemplo. Queremos contarte qué es el usufructo, así que empieza a leer. Finanzas

Si hablamos de herencias, seguro que te suena la palabra “usufructo”. Es uno de los derechos más habituales cuando nos referimos a estas cuestiones y tiene que ver con la conocida como nuda propiedad de una actividad o un bien.

El usufructo facilita y hace posible lo que llamamos uso y disfrute de algún bien sin ser su propietario. Aquel que disfruta el bien se convierte en usufructuario, y el propietario real de dicho bien, se conoce como nudo propietario.

El usufructuario no puede vender el bien (sí que podría alquilarlo), pero tiene derecho a disfrutar de este durante el tiempo que se alargue el usufructo. Del mismo modo, tampoco podría hipotecarlo, ya que no es el propietario de ese bien.

El nudo propietario, titular indiscutible del bien, no puede usarlo durante ese mismo periodo de tiempo.

Hay que tener en cuenta que cuando se adquiere a título de usufructo una propiedad, esta puede producir ciertos rendimientos en forma de beneficios que el usufructuario recibirá, ya que es su destinatario legal. Podemos imaginar alquileres o explotaciones agrícolas, ganaderas, o tierras que se alquilen para cualquier otro cometido.

Otro dato a tener en cuenta cuando se recibe un bien en usufructo es que el usufructuario debe preservar el bien recibido en buen estado, lo que conlleva hacerse cargo de los gastos de mantenimiento y los impuestos que correspondan a dicho bien.

Tipos de usufructo

Exponemos cuatro modalidades de usufructo, con diferentes peculiaridades y atributos: legal, temporal, voluntario y vitalicio.

  • Usufructo legal: viene dado por imperativo legal. En España en la actualidad, es el que se corresponde con el usufructo por parte del cónyuge viudo al fallecer su pareja. Se le llama legítima (del cónyuge viudo) y se estipula que, si existen hijos o descendientes, el viudo dispondrá del usufructo de un tercio -el de mejora-; si existieran ascendientes, pero no hijos, el viudo disfrutaría de la mitad del contenido de la herencia; si no hubiera ni hijos ni ascendientes, el usufructo representaría en este caso dos terceras partes del total de lo que abarque la herencia.
  • Usufructo temporal: es aquel que dura un tiempo determinado. El plazo de tiempo lo establece quien testa si se tratase de un usufructo voluntario. En caso contrario, será un juez quien decida la duración de este usufructo. 
  • Usufructo voluntario: este viene determinado voluntariamente y reflejado en el testamento que nos ocupe. Un ejemplo serían dos hermanas que compartiesen tierras y la producción de estas. Si una falleciera, el supérstite podría disfrutar del usufructo, aunque la propiedad fuese de los herederos que normalmente son los hijos. 
  • Usufructo vitalicio: dura toda la vida del usufructuario, terminando con su fallecimiento. Es el correspondiente al usufructo legal, ejemplificándose perfectamente con el usufructo del que disfruta el cónyuge viudo, que lo mantiene durante el resto de su vida.

¿Qué se puede recibir como usufructo?

Quizá el usufructo más complicado sea el del dinero.  Pueden dejarte una cantidad de dinero en usufructo, pero tienes que devolverlo cuando acabe el plazo que se haya estipulado. Lo que te facilita esta situación es poder colocar ese dinero en un plan de ahorro que te genere unos rendimientos, que serían legítimamente tuyos, y poder devolver el dinero inicial cuando llegase el momento.

También puedes recibir inmuebles (como plazas de garaje, locales, terrenos o viviendas). Generalmente, lo que propicia esta forma de usufructo es que el viudo pueda continuar en su vivienda sin que la puedan reclamar y se quede de esa manera sin un lugar donde vivir.

Las acciones o participaciones de una sociedad también pueden ser otra forma de disfrutar de un usufructo. Esto te permitiría recibir los beneficios que se originen, aunque el nudo propietario continuase ostentando la propiedad de esas acciones.

Valor del usufructo

Se necesita en situaciones en las que el nudo propietario desea vender el bien o si hay que pagar el impuesto de sucesiones y donaciones. Para calcular este valor, hay que diferenciar inicialmente si hablamos de un usufructo vitalicio o temporal.

Si es vitalicio, la dificultad principal radica en que es imposible conocer con antelación la durabilidad del derecho. Por esta razón, se estipula en 89 años la edad límite. A esta se le resta la edad actual del usufructuario y la cifra que resulte es el porcentaje que se aplicará al valor del bien, siendo el mínimo del 10% y el máximo, del 70%. 

Si fuera temporal, hablamos de valor concreto. El valor del bien en usufructo corresponde a un 2% por cada año transcurrido -siendo también el mínimo un 10 por ciento y no alcanzando el 70% del valor total-.

¿Hay bonificaciones en este derecho?

Hay que determinar el valor de la propiedad de la que se trate y cuantificar el valor global de este derecho de usufructo, así como el del conjunto de la nuda propiedad, para proceder a liquidar los impuestos correspondientes al bien.

De nuevo, si el usufructo fuese vitalicio, se fija el valor en el 70% del valor total si el usufructuario no ha cumplido los 20 años. Al revés que en el caso que explicamos más arriba, el valor del 70% va decreciendo a razón de un 1% por cada año que cumpla el usufructuario, con un rango entre el 70% como máximo y el 10% como mínimo. Por supuesto, la corta edad del beneficiario de este derecho no le exime de mantener la propiedad en buen estado y hacerse cargo de sus gastos.

Estas bonificaciones ayudan a los cónyuges que son usufructuarios y a sus hijos, que heredan nudas propiedades. Esto hace más fácil el proceso que conllevan las herencias o las transmisiones patrimoniales en general.

Algunos detalles…

Hay una figura conocida como cautela socini, cláusula dispuesta para intermediar entre hijos y cónyuges. De este modo, un tercio del usufructo -vitalicio- será para el cónyuge. Otro tercio corresponderá a los hijos -sería estrictamente la legítima- y el último tercio es el de libre disposición. Por esta cláusula se dispone que quien testa deja a sus beneficiarios más de lo que corresponde por la legítima, pero el derecho del cónyuge viudo permanece garantizado en cualquier situación y si algún legitimario intentara no cumplir con esta cláusula, se limitaría su parte a la estricta legítima.

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