Si te preocupa tu economía familiar, ahorra en el mantenimiento del coche.

Nuestro vehículo es uno de los motivos que más gastos nos genera debido al coste del seguro, del combustible, mantenimiento y reparaciones.

Ahorrar en el mantenimiento del coche no significa que debas prescindir del mismo. Es necesario que cuides cada año el buen estado de tu vehículo realizando las revisiones y reparaciones pertinentes, principalmente por motivos de seguridad y también porque así evitarás futuras averías que a la larga te resultarían mucho más caras.

Lo que sí debes saber es que es posible ahorrar dinero al realizar el mantenimiento. ¿Cómo? Lee atentamente los siguientes consejos y ahorra en el mantenimiento del coche.

  • Hay ciertas partes y componentes del vehículo que puedes revisar tú mismo, sin necesidad de llevar el coche a un taller: la correcta presión de los neumáticos, el nivel del líquido refrigerante, el del aceite, el de los frenos , el de los limpiaparabrisas y el del anticongelante.
  • Puedes limpiar tú mismo con periodicidad el motor de tu vehículo. De esta forma, evitarás que el polvo y la suciedad se acumulen sobre él pudiendo producir un sobrecalentamiento del mismo. Así, alargarás la vida útil del motor y evitarás averías en esta zona.
  • Muchos talleres proporcionan constantes ofertas durante todo el año para realizar las revisiones anuales de los coches a costes más bajos de lo habitual. Mantente alerta a este tipo de promociones y ahorra en el mantenimiento del coche.
  • Hay ciertas piezas del coche, que necesitan ser cambiadas con el tiempo. Algunas de estas operaciones son muy sencillas de realizar como, por ejemplo, el cambio de batería o el filtro del aire. Un simple destornillador, una llave inglesa y algo de maña serán suficientes para que puedas realizar el cambio tú mismo y ahorrarte la mano de obra de un mecánico. En cualquier caso, si no lo tienes claro, no dudes en acudir a un taller profesional para que no sea peor el remedio que la enfermedad.
  • El cambio de aceite y de filtro se debe realizar cada 20.000km o 30.000km, dependiendo del modelo de vehículo. Consulta el manual de tu coche, donde te explica claramente como realizar tú mismo dicho cambio.

Ahorra en el mantenimiento del coche siguiendo todos estos consejos y tu bolsillo lo agradecerá.

Artículo patrocinado por Fénix Directo