Choque en cadena, ¿qué seguro paga?

Un despiste, velocidad inadecuada, un movimiento inesperado…hay un golpe entre dos coches y los que les siguen se van empotrando detrás en cadena. Automóvil

Siempre se nos ha contado que aquel que ocasiona un golpe, especialmente si alcanzamos la parte trasera del coche que llevamos delante, es responsable del accidente y, por tanto, su seguro de coche deberá hacerse cargo de las reparaciones pertinentes; en particular, aquellas a las que el conductor del coche alcanzado deba hacer frente. 

Sin embargo, dada la alta siniestralidad que recoge la estadística para los accidentes en cadena, se hace necesario analizar qué ocurre en diversas situaciones en las que podemos encontrarnos, para determinar la responsabilidad de cada conductor y cómo actuará el seguro de coche de cada compañía. 

¿Qué se considera accidente en cadena?

Son los accidentes con más de dos vehículos implicados. Cuando solo tenemos dos coches con daños materiales en un choque, resolver el siniestro es cosa relativamente sencilla gracias al convenio existente entre las compañías aseguradoras, pero cuando entran un tercero, cuarto, quinto y (a veces) suma y sigue, la duda está servida: ¿de quién es la culpa? ¿quién paga a quién? ¿ha sido un alcance por exceso de velocidad? ¿frenó de golpe un coche y quien le seguía impactó con él sin poder evitarlo? ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Intentemos desfacer este entuerto…

¿Quién es el culpable en un choque en cadena?

Cuando se trata de uno de estos accidentes, hay dos posibles opciones:

  • Un coche choca con otro y por el efecto del impacto, es lanzado contra un tercer coche (o más). En este caso, la culpa es del primer vehículo que ha impactado contra el segundo.
  • Si dos coches colisionan quedando en la vía y un tercero que circula por la misma, impacta contra ellos, se dan dos accidentes distintos, pero el último en chocar debe pagar los daños que produzca directamente.

En cuanto a reclamar daños personales, las compañías acostumbran a acordar lo que llaman concurrencia de culpas, por la que se asumen los daños entre las dos partes y suele aplicarse un 50% de reducción respecto al baremo para las indemnizaciones.

La distancia de seguridad es un factor clave en los choques en cadena, pero imaginando que vamos circulando, que el conductor de delante se ha visto obligado a frenar, que nosotros hemos frenado a tiempo y evitado la colisión, pero el conductor que circulaba detrás de nosotros no ha visto la frenada, y nos golpea con tanta violencia que salimos lanzados hacia el coche delantero y le golpeamos. ¿Sigue siendo determinante la distancia de seguridad? 

Alcance por lanzamiento

Son múltiples los factores que nos pueden llevar a necesitar frenar el coche de manera repentina, y son muchos los elementos que pueden distraernos el tiempo suficiente como para no ver la frenada del coche delantero. Tanto es así que el sector de los seguros de coche ha encontrado un título para el tipo de accidente que estamos relatando: el alcance por lanzamiento

Cuando un conductor frena a tiempo, pero es alcanzado por el coche que circulaba detrás de él, y debido a ese golpe alcanza al coche que tenía delante, se produce un alcance por lanzamiento. En este caso, la responsabilidad del accidente recae sobre el tercer coche en discordia, es decir, aquél que no vio a tiempo la frenada del coche de delante y lo golpea, lanzándolo contra el primero. El seguro de coche de este conductor deberá hacerse cargo de las reparaciones y daños ocasionados a los dos coches situados delante de él.

Doble colisión trasera (o triple, cuádruple…)

Por supuesto, también cabe la opción de que aún manteniendo la distancia de seguridad que considerábamos suficiente, no tuviéramos tiempo de frenar a tiempo, por el motivo que fuera, y chocásemos con el coche de delante, sin ocasionar que este coche golpease a otro vehículo a su vez delante de él. Y el conductor que teníamos detrás, tampoco vio a tiempo nuestra frenada, y nos golpea por detrás, y el siguiente coche le golpea a él, y así hasta que termina el choque en cadena. 

No siempre resulta obvio el seguro de qué coche debe asumir los daños en un choque en cadena

Esta situación se define como una doble colisión trasera y la responsabilidad de cada golpe recae sobre cada conductor (a excepción del primero, por supuesto), considerándose que ninguno de ellos guardaba la distancia de seguridad necesaria para haber evitado el choque tras su frenada. Así, cada seguro de coche deberá hacerse cargo de las reparaciones que el coche de delante necesite, y en el caso de estar asegurados los daños propios, también de los daños ocasionados al frontal de su vehículo. 

¿Qué seguro paga en un choque en cadena?

Como hemos visto en párrafos anteriores, la respuesta a esta pregunta tiene varias alternativas. Aquello de “el que da, paga” no queda tan claro en los casos de accidentes en cadena, ya que tal y como empezábamos este artículo, se plantean múltiples cuestiones acerca de cómo empiezan estos siniestros. Por eso el trabajo de los peritos, que dependiendo de dónde presenten los golpes los vehículos accidentados podrán dirimir cómo se produjeron, y de la actuación de los agentes de tráfico o autoridades que hayan acudido al lugar de los hechos, se podrá establecer qué seguro debe pagar y a quién.

Lo que está claro es que, si tú estás circulando con normalidad y un coche te embiste sin lanzarte (y por tanto tú no golpeas a ningún otro vehículo), será el seguro de quien choca contigo el que te resarcirá por los daños ocasionados.

Las coberturas del seguro que te pueden ayudar

Todas las coberturas que aparecen en una póliza tienen su utilidad en diferentes ocasiones. Cuando hablamos de un choque en cadena, aquellas a las que vas a sacar mayor provecho pueden ser:

  • Cobertura de Responsabilidad Civil: es la más importante, la que te presta su ayuda cuando debes asumir los costes de los daños que ocasionas a terceras personas, sean de carácter material o personal. Hay unos límites establecidos por ley para esta garantía, pero hablamos de varios millones de euros, por lo que puedes estar tranquilo. Además, siempre puedes ampliar tus coberturas contratando la de Responsabilidad Civil voluntaria.
  • Cobertura de daños propios: si te has visto envuelto en un accidente (en cadena o de otro tipo) y cuentas con esta garantía, no tendrás nada de qué preocuparte. Con ella quedarán cubiertos los gastos que se deriven de reparar tu coche, que no lo estarían en caso de tener un seguro que no incluyese este tipo de cobertura en su condicionado.
  • Cobertura de asistencia en carretera: suponiendo que tu vehículo, como cabe imaginar, ha quedado inutilizado para circular después de un choque en cadena, la garantía de asistencia en viaje o carretera se encargará de recoger a los ocupantes del vehículo y acercarlos a un lugar desde el que se puedan valer por sí mismos para retomar el camino, o los devolverán al punto de origen. Otra opción es que puedan requerir asistencia médica, para lo que también ayudará esta garantía de tu seguro.
  • Cobertura de coche de sustitución: si necesitas ese coche siniestrado para el desempeño de tu trabajo, te resultará muy útil tener esta garantía por la que podrás disponer de un vehículo que sustituya al tuyo durante el tiempo que dure la reparación del mismo. Algunas compañías ofrecen este servicio de manera gratuita y en otras tendrás que pagar una pequeña cantidad diaria por el alquiler del coche, pero las tarifas son más reducidas que si alquilases el coche por tu cuenta.
  • Cobertura de defensa jurídica: si la cosa adquiere tal dimensión que hay que ir a juicio, el departamento jurídico de tu aseguradora actuará en tu nombre en lo que respecta al papeleo burocrático y te representará a la hora de subir a estrados si es necesario.

Por eso, comparar seguros de coche es fundamental a la hora de contratar una nueva póliza. Piensa que de las coberturas que incluya, depende lo fáciles que vayan a ser las cosas si por mala fortuna te ves en una de estas situaciones.

Cómo evitar los choques en cadena

Parece que aún estoy oyendo a mi profesor de la autoescuela: “mantén la distancia con el de delante, mantén la distancia, no te pegues mucho, que se me van a salir los ojos de los frenazos que pegáis…” aún hoy es un mensaje que leemos en los paneles sobre nuestras carreteras, recordándonos la obligatoriedad de mantener una distancia de seguridad adecuada

Conducir con precaución y respetando la distancia con el coche que nos precede es vital para evitar colisiones en cadena

A la hora de determinar la responsabilidad de un accidente en cadena, la distancia de seguridad se examina como un factor clave. Si el conductor que llevamos delante se ve obligado a frenar de manera repentina, nosotros debemos estar a una distancia suficiente como para poder frenar sin alcanzarle. De no ser así, estaremos actuando de manera negligente al no respetar esa distancia de seguridad obligatoria y, por tanto, seremos considerados responsables del accidente. Manténla incluso parado, de modo que, si te embisten a ti, aunque tu coche salga lanzado hacia delante, no llegue a impactar contra el vehículo que te precede.

La otra máxima a la hora de intentar evitar este tipo de accidentes es controlar la velocidad y no exceder la indicada para cada tipo de vía. De este modo, ayudará a poder frenar en una distancia óptima, eludiendo posiblemente una colisión.

Parte de accidente en un choque en cadena

La mejor manera de actuar si nos vemos involucrados en una colisión múltiple es tratar de mantener la calma. Habitualmente surgen los nervios, queremos determinar responsabilidades y culpables y salir de allí lo antes posible. Ante esto, no nos cansaremos de repetir que es necesario hacer un esfuerzo, actuar con sentido común y responsabilidad. Y a partir de ahí rellenar el parte de accidente

Dado que se trata de un choque en cadena, al menos vamos a tener que estar tres conductores. Rellenar el parte de accidente con calma –y por supuesto con veracidad de acuerdo a los hechos– es una parte fundamental para la actuación posterior de las aseguradoras por lo que, de nuevo, es importante actuar manteniendo la serenidad. 

Si la situación lo requiere –porque no hay forma de ponerse de acuerdo– daremos el paso de requerir la presencia de las autoridades, y que sean ellos los que procedan a rellenar un atestado

Ten en cuenta que más adelante, si declaramos en contra de lo reflejado en un atestado, esa declaración no tendrá validez: siempre prevalecerá lo que se refleje en el atestado. 

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