¿Cuándo cubre el seguro los golpes propios?

Te has dado un golpe en coche… tú solito. Una columna, un pivote en una zona de aparcamiento, una marcha atrás mal calculada… ¿Cuándo cubre el seguro los daños propios? Automóvil

Si te estás planteando cambiar el seguro de tu coche o contratar uno nuevo y estás interesado en tener cobertura por daños propios, tienes que tener claro que la opción es contratar una póliza a todo riesgo, ya que cubre una parte importante de los daños que se causen en el propio vehículo del asegurado. También se incluyen los daños causados por terceros que no se identifiquen, es decir, daños sin contrario. La gran variedad de seguros y de compañías que hay en el mercado nos puede ocasionar muchas dudas a la hora de elegir cuál es la más adecuada para nuestras circunstancias y para nuestro vehículo. Si quieres tener más información sobre ello, presta atención a lo que tenemos que contarte.

¿Qué incluyen las coberturas de daños propios?

Las pólizas a todo riesgo suelen cubrir:

  • Los daños ocasionados en el vehículo por el propio conductor.
  • Los daños ocasionados en el vehículo por terceros no identificados.
  • Los daños ocasionados en la tapicería del vehículo si se ha prestado ayuda a víctimas de un accidente.
  • Los daños siempre tienen una cobertura material, por lo que no suelen incluir daños que haya sufrido el conductor o alguno de los pasajeros que pudieran estar.

Es importante recordar que si el asegurado ha tenido un siniestro bajo los efectos del alcohol o las drogas, no tiene el carnet de conducir o la póliza en vigor o el accidente ha sido ocasionado por una carrera ilegal o con el vehículo sin la ITV en regla, la compañía no se hará responsable de ningún daño.

¿Qué está excluido en las pólizas a todo riesgo?

Puedes creer que al contratar una póliza a todo riesgo, estén incluidos todos y cada uno de los siniestros que puedan ocurrir al vehículo. Todos los contratos tienen situaciones que no están cubiertas y es importante revisarlos para no llevarnos sorpresas desagradables.

No suele estar incluido en las pólizas a todo riesgo:

  • Las averías o desperfectos que no sean por un siniestro o accidente.
  • Todos los daños que corresponden al Consorcio de Compensación de Seguros. Son los que se encuentran incluidos en el apartado de riesgos extraordinarios, como son los causados por fenómenos meteorológicos o de la naturaleza, los relacionados con actos terroristas y con actuaciones de las Fuerzas Armadas y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en servicio.


La gran mayoría de los vehículos que tienen cobertura a todo riesgo son de reciente matriculación o con poca antigüedad; por lo tanto, los accesorios con los que cuenta vienen de serie y podemos no tener claro si los incluye la póliza o se pueden cubrir con otro tipo de elementos sustitutivos, pero hay excepciones: un claro ejemplo son los neumáticos, un accesorio de desgaste y, que en caso de ser de serie, será cubierto en el caso de que existan más elementos dañados. Si lo que se produce es una rotura, se cubrirá un porcentaje de su valor.

¿Cómo se cubren los daños propios en caso de un siniestro?

Las compañías aseguras pueden actuar de maneras diferentes:

  • Indemnizar al asegurado económicamente.
  • Reparar los daños que haya sufrido el vehículo en caso de accidente o siniestro.

Normalmente, el acuerdo entre el cliente y la aseguradora suele llevar a la reparación de nuestro coche; pero hay casos graves, bien por los daños del coche o por la antigüedad de este, en que el valor de la reparación supera la tasación del coche y por tanto se declara el siniestro total y se indemniza al cliente con el valor venal o con lo estipulado según se acuerde. Algunas compañías también ofrecen la opción de la reposición del vehículo en caso de pérdida total, pero en cualquier caso, lo importante es cuáles son las opciones con las que contamos y para ello es fundamental saber qué incluye nuestra póliza.

Los seguros a todo riesgo son los más completos que existen a la hora de cubrir los daños propios de nuestro coche y son los más recomendables para vehículos nuevos o de kilómetro cero por el valor que tiene de mercado y por la cobertura personal que pueden tener. Es cierto que su coste es más elevado que los seguros a terceros o con coberturas ampliadas pero compensa por el valor del vehículo.

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