Los animales cinegéticos y el seguro de coche

De vez en cuando oímos noticias sobre accidentes causados por animales que aparecen en la carretera. ¿Cómo actúa el seguro cuando se trata de una especie que puede ser objeto de caza? Automóvil

España es un país en el que la actividad de la caza mueve cerca de 6.500 millones de euros, además de generar más de 200.000 empleos. Esto es posible gracias a la riqueza de nuestra fauna y a la explotación de nuestros cotos. En este sentido, dentro del sector asegurador se produjo un cambio de primer orden en abril de 2014, cuando ocurrió un cambio legislativo por el que el atropello de las especies cinegéticas pasó a ser responsabilidad del conductor.

El sector de los seguros de coche respondió a esta nueva responsabilidad proporcionando una cobertura nueva que ha cobrado importancia desde entonces y que se puede encontrar en la mayoría de las aseguradoras: la cobertura daños por colisión de animales cinegéticos.

¿Qué son animales cinegéticos?

Bajo el nombre de animales cinegéticos se agrupan todas las especies objeto de caza y de pesca. Así, dentro de la caza menor se engloba la mayoría de las aves, entre las cuales son las más conocidas la codorniz, la perdiz o la tórtola, así como especies que no superan en tamaño al zorro, como conejos o liebres. La caza mayor, por su parte, engloba el zorro, el lobo, el gamo, la cabra montés, el jabalí, el arruí, el corzo, el gamo, el ciervo, el muflón y el rebeco. 

Otros animales que nos podemos encontrar en la carretera, como caballos, toros, burros y ovejas, no forman parte de las especies cinegéticas, sino que se consideran animales de explotación ganadera, granjas o similares.. Y por último podemos nombrar a los perros y los gatos, que quedan dentro de la consideración de animales domésticos

El cambio en la ley y la adaptación de los seguros

Si bien anteriormente se consideraba que al producirse un accidente de tráfico ocasionado por el atropello de uno de estos animales cinegéticos se podía pedir responsabilidad al propietario del coto, en abril de 2014 se modificó la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, de manera que a partir de entonces en accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas en las vías públicas será responsable de los daños a personas o bienes el conductor del vehículo, sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquellas, salvo que se produjeran durante un evento de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido doce horas antes del accidente, o que el coto no se encontrase vallado correctamente o con la señalización adecuada. 

Los seguros de coche han desarrollado la cobertura de daños por colisión de animales cinegéticos para responder ante el siniestro de atropello o accidente con una de estas especies en una carretera en la que pueda ser habitual encontrarse con una de estas especies. La explicación es simple: se producen cerca de 20.000 accidentes al año con animales de este tipo -el jabalí aparece como responsable de un tercio de los mismos-. 

En cualquier caso, es importante atender al contenido de la cobertura contratada puesto que no todas las póliza cubren los daños por colisión con cualquier especie cinegética (algunas solo caza mayor, otras un listado específico de animales… ) Es importante, por tanto, prestar atención a estas coberturas si vivimos en una zona por la que puedan transitar estas especies.

A la hora de calcular el precio de nuestra póliza, la inclusión de esta cobertura puede ser un elemento opcional, pero no suele suponer un aumento sustancial del precio a pagar por el seguro. AXA ofrece su contratación opcional en sus seguros a terceros y a terceros ampliado (siempre y cuando el seguro tenga incluida la cobertura de lunas), así como en la de todo riesgo con franquicia. Pelayo, por su parte, sólo la excluye en su póliza a terceros básica, quedando incluida automáticamente en todas las demás (a excepción del terceros con lunas, que no se incluye de forma automática). Por último, es interesante apuntar que el contenido y el límite de capital asegurado depende cada compañía y de la modalidad contratada. 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE SEGUROS