Los gases de escape en tu coche hablan de la salud de tu motor, ¿cómo son?

¿Tu coche expulsa humo muy visible? ¿No te parece que tenga el color que debería? ¿Crees que es "demasiado humo"? Te contamos qué puede significar. Automóvil

¿Has dedicado tiempo alguna vez a mirar el humo que expulsa tu coche por el tubo de escape? Puede que nunca te hayas fijado, a no ser que tuvieras alguna avería en el pasado y el humo te pareciese sospechoso en ese momento; seguro que, sin averías de por medio, nunca te has parado a analizar cómo es el humo de tu coche. Pues bien, el control periódico de ese humo del escape te puede ayudar a tener una idea del estado del motor o de un posible problema en un futuro. Por eso es de vital importancia conocer cómo es el humo en su estado habitual para darnos cuenta de que algo sucede en el momento en el que este sea diferente. Esto quiere decir que el vehículo estará enviando alguna señal y que tendremos que llamar al teléfono que tenemos de nuestro seguro de coche para que comprueben si estamos ante una avería y si nos pueden ayudar.

Cuando el motor alcanza su temperatura y todo está en un estado óptimo, no se debería generar ningún humo demasiado visible que salga por el tubo de escape, es más, la mejor señal de que todo va bien es que sea difícil darse cuenta de que sale humo, ya que suele ser apenas perceptible -sobre todo en los vehículos más nuevos y sofisticados-. Si, por el contrario, se ve un humo negro, gris, azul o blanco ¡ten cuidado! Significa que existe algún tipo de problema y dependiendo del color podemos concluir el tipo de problema que probablemente tenemos antes de acudir a un especialista. De esta forma, podremos darnos cuenta de la gravedad o no del asunto, de un simple golpe de vista. 

Desde El Corte Inglés Seguros queremos protegerte a ti y a tu coche, así que te traemos unos consejos para que sepas cómo reaccionar ante los diferentes colores de humo que puede expulsar tu coche. 

Humo negro o gris: el motor quema demasiado combustible

La aparición de humo negro o de un tono grisáceo en un tubo de escape puede resultarte un poco alarmante. Sin embargo, se produce cuando el motor está quemando mucho combustible. Esto viene dado por algún posible fallo en el filtro del aire del motor o una mala pulverización de los inyectores, entre otros factores.

Suele pasar cuando aceleras a fondo; si dura solo un instante es más o menos normal, pero si sigue saliendo una nube de humo, tienes una avería.

El color del humo que sale por el tubo de escape puede indicar la existencia de una avería y ayuda a indicar dónde podría estar.

Humo blanco: avería relacionada con la culata

Si el humo que sale del tubo de escape es de color blanco, en pequeñas cantidades y muy débil, no tienes que preocuparte en exceso ante la aparición de este humo, ya que puede ser el resultado de una acumulación de condensación normal en el interior del sistema de escape.

Sin embargo, si el humo blanco es más denso el problema se agrava, porque el líquido refrigerante del motor se puede estar quemando.  Si es así, cruza los dedos, ya que el arreglo de estas averías no suele ser barato.

Humo azul: arde el aceite lubricante

Si tu coche empieza a soltar por el tubo de escape un color azul, esto suele significar que el motor está quemando más aceite de lo normal. Se puede producir cuando se encuentran desgastados los sellos de la guía de las válvulas o los anillos del pistón.

Ante la aparición de este humo, deberás revisar el nivel de aceite con regularidad y reparar las piezas defectuosas.

Humo gris: es el turbocompresor o se quema el aceite

Estamos ante un problema complicado: los expertos en mecánica anuncian que es el problema más difícil de diagnosticar. El humo gris puede producirse por varias causas y ninguna es buena: exceso de aceite, defectos en el turbocompresor... Este tipo de humo es uno de los más difíciles de identificar como signo de avería, ya que todavía circulan algunos coches cuyo humo expulsado en estado normal es gris, y por eso nos será más difícil de identificar hasta que la cosa no vaya a más.

Siempre que tengas dudas, lleva tu coche a revisar. Quizá te libres de una avería importante si eres previsor.

Lo conveniente en cualquiera de estos casos es, como siempre aconsejamos, acudir de inmediato a un taller mecánico dando parte a tu seguro de coche. Si estás pensando cambiar de seguro de coche o ampliar las coberturas de tu seguro habitual, puedes realizar una comparativa de los seguros de coche que se encuentran en el mercado actualmente. Es muy sencillo y puede ayudarte a ahorrar mucho dinero.

Revisiones en el seguro de coche

Muchos seguros ofrecen la posibilidad de realizar revisiones periódicas de tu vehículo. Haciéndolas de manera rutinaria, los especialistas pueden darse cuenta de algún cambio en el humo de tu vehículo y, en muchos casos, podrían evitarse problemas mayores o grandes averías. Además, algunos de los puntos más importantes que tienen en cuenta durante estas revisiones son: 

  • Revisión de neumáticos, ¿están en estado óptimo o hay que cambiarlos? ¿Pasarían una ITV oficial? 
  • Revisión relacionada con el mantenimiento general: líquido refrigerante, niveles de aceite, desgaste de piezas…
  • Revisión de frenos, un punto muy importante, ya que son los encargados de la seguridad del vehículo 
  • Revisión de filtros 
  • Revisión de iluminación y faros
  • Sistemas de seguridad 
  • Sistemas electrónicos y eléctricos, sobre todo en los vehículos que circulan hoy, donde esto adquiere especial relevancia. 

Además, ahora hay que tener en cuenta que la aparición de los vehículos eléctricos o impulsados por otro tipo de combustibles más orgánicos y respetuosos con el medioambiente requieren unas revisiones también específicas para su sistema. 

Hay quien recomienda realizar una revisión a fondo del coche cada año y, sobre todo, antes de pasar una ITV ya que de esta forma estarás ahorrando dinero y tiempo al evitar tener que solicitar cita otro día para volver a pasar la ITV si han encontrado algún pequeño defecto por el que el coche no sea apto para obtener el distintivo. Llevar el coche bien preparado y con una puesta a punto es una buena decisión para evitar tener que volver. 

Recuerda, la seguridad vial y el correcto mantenimiento de tu vehículo son dos conceptos que van de la mano y suponen algo muy serio. No te la juegues y comprométete con la seguridad en carretera. Fijarte en algo tan sencillo como el color del humo que sale por el tubo de escape de tu coche puede ayudarte a circular con toda tranquilidad. 

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