¿Qué sanción podrá imponerse al propietario de un vehículo que circula sin seguro?

¿Qué sanción podrá imponerse al propietario de un vehículo que circula sin seguro? Automóvil

Parece que lo podemos oír en alguna conversación: “si es que nunca pasa nada, esto de contratar un seguro de coche es algo para que paguemos sin más… yo, el año que viene doy de baja mi seguro, y se acabó.”

Aunque la ocurrencia pueda ser celebrada en el momento por los que compartan la conversación, lo cierto es que detrás de la decisión de circular sin seguro no sólo se esconde la probabilidad de recibir una sanción bien alta, sino una cantidad de consecuencias mucho más graves que te vamos a señalar a continuación.

Sanciones por circular sin seguro

Por ley, todos los vehículos que no estén dados de baja en la Dirección General de Tráfico, independientemente del uso que se les esté dando, están obligados a contar al menos con un seguro básico que responda ante los daños que pudiese causar al resto de usuarios de la vía, ya fuesen peatones o conductores, o incluso los daños que en un accidente propio pudiesen ocasionarse a señales u otros elementos propios de la vía. Es el que se conoce de forma habitual como seguro a terceros. 

Si, como el conductor con el que comenzábamos este artículo, decidimos que no vamos a contratar un seguro de coche, entonces estaremos cometiendo una infracción. Y esta infracción lleva aparejada una sanción económica que oscila entre los 650 y los 3.001 euros. 

¿De qué depende esta cuantía? Pues del tipo de vehículo y de la gravedad de la infracción. Así, si localizan nuestro ciclomotor aparcado sin seguro la multa es de 650 euros, mientras que la misma infracción cometida por el propietario de un coche lleva aparejada una sanción de 800 euros. Si nos localizan circulando sin seguro aumenta la gravedad del hecho, por lo que aumenta también la cuantía de la multa. Así, la sanción es de 1.250 euros para un ciclomotor, y asciende a los 1.500 euros para el propietario de un coche. 

Otras consecuencias de no asegurar nuestro vehículo

Inicialmente, además de la sanción económica que hemos indicado, el agente de la autoridad que ha localizado el vehículo sin seguro puede proceder a su inmovilización. A partir de entonces hay un plazo de cinco días para justificar la existencia de un seguro, o el vehículo podrá ser precintado durante el tiempo que corresponda, comenzando por un mes si se trata de la primera vez que se comete esta infracción, y aumentando a medida que se reincide en la misma. Por supuesto, todos los gastos en que se incurran irán a cargo del propietario del vehículo.

Pero es que además nuestro historial también se verá perjudicado al tomar esta decisión, de manera que podríamos encontrarnos con que las compañías aseguradoras no nos ofrezcan contratar un seguro del que vayamos a ser tomadores. Incluso si no tuviéramos esta negativa, podrían optar por elevar la prima del seguro de forma considerable. 

¿Y en caso de accidente?

Quizá hemos tenido la mala suerte de que un radar de tráfico o un agente de la autoridad hayan detectado que nuestra matrícula no está asegurada. Puede haber sido un radar, un control aleatorio en la vía por la que circulamos, o incluso una inspección rutinaria del área de estacionamiento. Desde que se puso en marcha el fichero FIVA, Fichero Informativo de Vehículos Asegurados, los agentes sólo tienen que consultarlo en el momento para saber si circulamos con un seguro en vigor. 

Pues, aun así, habremos tenido mucha suerte. Porque si se detecta que circulamos sin seguro tras un accidente, el abanico de consecuencias aumenta en cantidad, y en gravedad. En el caso de que no hayamos ocasionado el accidente, y no seamos responsables inicialmente del mismo, al confirmarse que circulábamos sin seguro automáticamente pasaremos a ser considerados culpables del accidente. 

A partir de ahí, podemos ir sumando: tendremos que asumir con nuestro patrimonio personal los gastos por los daños ocasionados al otro vehículo, los gastos del nuestro, los gastos o indemnizaciones en el caso de que el otro conductor y ocupantes hayan sufrido daños, los gastos si se llega a una reclamación judicial… suma y sigue. 

Podemos pensar que para eso está el Consorcio de Compensación de Seguros, que efectivamente se hará cargo inicialmente de las indemnizaciones al conductor y ocupantes del otro vehículo, pero no olvidemos que posteriormente el Consorcio nos reclamará estas cantidades, por lo que al final deberemos responder igualmente con nuestro patrimonio. 

En definitiva, por todo lo señalado, parece obvio que la decisión de circular sin seguro es una decisión muy mala. Pero es que, además, en el momento en que comenzamos a estudiar los precios de un seguro de coche, o los precios de un seguro de moto, enseguida podemos ver que la cuantía de las primas compensa, con mucho, la posibilidad de recibir una sanción… o algo peor.

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