Si eres motero sabrás la importancia que tiene tu moto para ti. Igualmente sabrás que cada moto es un mundo y que su calidad depende de la combinación correcta de su parte mecánica con su parte electrónica, dos factores que, normalmente suelen ir asociados a la marca y el modelo que compres, el uso que se le dé y la forma de conducirla.

Lo cierto es que gran parte de las averías que le sucedan a tu moto estarán cubiertas si cuentas con un buen seguro de motos que te respalde en todo momento. Tienes que saber que estás obligado por ley a tener un seguro para poder circular con tu moto o ciclomotor por las carreteras. El seguro mínimo exigido por la ley es aquel que incluye una cobertura de responsabilidad civil obligatoria, aunque las pólizas para moto y las de ciclomotor presentan otras coberturas que incluyen otras garantías como la responsabilidad civil voluntaria, asistencia en carretera, robo e incendio y la defensa jurídica.

Pero si lo que realmente quieres es prolongar su vida útil al máximo, va a depender mucho del mantenimiento que se des a tu vehículo. Aunque es inevitable que le pueden afectar defectos de fábrica o de diseño en modelos específicos.

Como sabrás todas las partes de la moto están expuestas al movimiento constante. A ellos se le suma el peso y el desgaste que son inevitables, pero darle una rápida respuesta a las averías que surjan es fundamental para alargar la vida útil de la motocicleta.

Existen una serie de daños que son los más comunes en las motos y que te vamos a enumerar a continuación para que estés atento.

El embrague

Una las partes más vulnerables de una moto es el embrague. Esta pieza es el mecanismo que permite unir y separar el eje del cambio de velocidades para que las marchas de la caja de cambios puedan funcionar. Puede ser de diferentes tipos: hidráulico, mecánico o automático, pero al ser una parte que está en uso continuo sufre bastante desgaste. Si se produce algún fallo te darás cuenta porque es muy notorio.

El alternador

Otra de las piezas de la moto que está sometida a un uso constante. Su función es alimentar el sistema electrónico y mantener con vida la batería. Es, junto a la centralita, el responsable de la aceleración. Que se averíe es una faena porque su reparación suele ser bastante costosa. No obstante, cuando estas dos piezas no en óptimas condiciones es imposible que la moto funcione, por eso ante cualquier fallo no debes dudar en acudir a un profesional para que identifique de donde proviene el fallo.

La bomba de gasolina

Esta es sin duda una de las averías más comunes en las motocicletas. Como es una de las partes más utilizadas, está más expuesta al desgaste del tiempo, los cambios de temperatura y la constante actividad. Si la bomba de gasolina está fallando verás que pierde presión en el suministro de combustible y el paso del tiempo puede agravar mucho el problema.

La cadena

Esta pieza es la encargada de hacer que las ruedas traseras se muevan. Es, sin duda, otra de las partes vulnerables de la moto, pero a su vez es una de las más fáciles de revisar ya que suele estar a la vista. Si detectas que están estiradas o torcidas es señal de que la cadena requiere un reemplazo. Para cuidar de que siempre esté en óptimas condiciones revisa la grasa y de ser necesario, puedes añadir un poco más por tu cuenta.

Y si estás buscando un seguro de moto o estás pensado en cambiarte, nuestros asesores te ayudarán a seleccionar el tipo de póliza que mejor se adapta a tus necesidades.