La llegada de las altas temperaturas afectan negativamente al funcionamiento de tu vehículo y, como a ti, se le hace el calor cuesta arriba. Si quieres proteger a tu coche en verano, vigila los siguientes elementos.

En verano, el calor no solo nos afecta a nosotros sino, también, es un gran enemigo para los coches, ya que muchas de las averías que se producen en el periodo estival están relacionadas con problemas en el aire acondicionado o con los neumáticos de nuestros coches. Por ello, desde El Corte Inglés Seguros, te queremos dar unos consejos, para que antes de ponerte en marcha este verano, revises una serie de elementos, para evitar cualquier susto.

1. Comprueba los neumáticos

En verano, los neumáticos alcanzan altas temperaturas y son uno de los elementos que principalmente sufren cuando se circula con rapidez. Por ello, deberás comprobar la presión y el dibujo de los mismos, para saber que se encuentran en perfectas condiciones, ya que su estado influye directamente en la seguridad del viaje. ¡Pon mucho cuidado!

2. Revisa el aire acondicionado y el sistema de refrigeración

Asegúrate de que el sistema de refrigeración del coche está en perfecto estado. Cualquier fuga puede provocar que el motor se caliente y provoque una gran avería. Lo mejor, para evitar que el aire de acondicionado se estropee, es evitar usarlo a la máxima potencia. Te recomendamos que nada más arrancar, abras las ventanillas traseras, para ventilar el vehículo, y una vez se enfríe las cierres.

3. Vigila la temperatura del motor

¿Sabías que, en verano, tu coche puede llegar a perder un 15 % de potencia y a aumentar el consumo del combustible? Pues sí. Las altas temperaturas, también, afectan al motor de tu coche. Todos los motores necesitan introducir aire en los cilindros para que puedan quemar el combustible. Sin embargo, cuando se alcanzan temperaturas altas, el aire contiene menos oxígeno y esto provoca que el combustible no se queme.

Te recomendamos que compruebes los indicadores de temperatura, que se encuentran en el cuadro de mandos, y que vigiles siempre que no alcanza la zona roja sino quieres que el motor acabe quemado.

4. Los frenos se gastan más

Como sabrás, los frenos son un elemento clave en la seguridad y si no funcionan bien, estarás poniendo en riesgo tu seguridad y la del resto de los usuarios. Por ello, en verano deberás prestar atención ya que se calientan más de lo normal.

5. La pintura se deteriora

La pintura pierde brillo y este proceso se ve acelerado si aparcas durante largos periodos al sol. Para evitar este deterioro, te recomendamos que laves el coche a menudo e intentes aparcar a la sombra, sobre todo en las horas centrales del día.

Como ves, todos los problemas asociados al calor, pueden combatirse con pequeños trucos. Y recuerda, para viajar tranquilo, cuenta con el mejor seguro de coche. Y tú, ¿qué haces para mantener tu coche en verano? ¡Déjanos tu opinión!