Durante las vacaciones especialmente nos surgen las dudas sobre como viajar con nuestra mascota correctamente. De hecho, está regulado por la Dirección General de Tráfico (DGT) en la Ley de tráfico.

En primer lugar, tienes que saber que dice la DGT sobre este aspecto. La ley de Tráfico, recoge en su Título II sobre “Normas de comportamiento en la circulación”, lo siguiente:

“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá́ cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.”

De hecho, la propia DGT hace una serie de recomendaciones sobre como llevar a nuestro perro en el coche y la eficacia que tienen los sistemas de retención. Esto es lo que debes saber:

  • Animal suelto: el peor escenario posible es que el perro vaya tumbado sobre la bandeja trasera, detrás del conductor. En caso de accidente el animal saldrá lanzado contra el reposacabezas del conductor y los dos sufrirían lesiones muy graves, incluso mortales.
  • Arnés de un solo enganche: este arnés para perros se engancha al cinturón de seguridad del vehículo. Sin embargo, en caso de colisión, la hebilla del arnés se rompe, por lo que el perro chocaría contra el respaldo del asiento, provocando graves lesiones al conductor en la columna. El animal sufriría lesiones graves o mortales.
  • Arnés con dos enganches: este arnés evita el desplazamiento hacia delante, y, por lo tanto, no se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que nuestro peludo choque contra los asientos -lo que acarrearía consecuencias muy graves-, deberán tener un sistema de unión corto.
  • Transportín sujeto con el cinturón de seguridad: el transportín destroza los puntos de sujeción del cinturón en caso de colisión, además de romperse su parte superior. El perro sufre lesiones muy graves y los ocupantes del vehículo soportan cargas importantes.
  • Transportín colocado en el suelo del vehículo: si es un transportin pequeño encaja bien en el suelo. Como tienen poco espacio la energía del impacto es absorbida rápidamente y apenas se deforma el habitáculo del animal que solo sufriría lesiones leves.
  • Transportín en el maletero: en el caso de un perro más grande el transportín tiene que serlo también, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de la marcha. Pese a esto, debido a las dimensiones, no se puede excluir la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones.
  • Rejilla divisoria: colocar una rejilla entre los pilares de la estructura del coche, separando la cabina del maletero, permite a la mascota moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de colisión y según la posición del perro en ese momento, puede sufrir lesiones muy graves. Lo mejor es combinar el transportín con la rejilla divisoria.

Además, para evitar que se mareen es mejor no darle de comer justo antes de salir de viaje, ya que es fácil que acaben vomitando en la primera curva. Mejor deja pasar unas cuantas horas entre la última comida y el viaje.

Puedes llevar agua y hacer alguna parada para que puedan hacer sus necesidades, estirar las piernas y beber con tranquilidad, al igual que lo haríamos nosotros. Y cuando pares, ten cuidado al abrir la puerta, especialmente si has desatado antes a tu perro no vaya a ser que salte del coche.