Circular con niebla es una de las condiciones más peligrosas a las que nos podemos enfrentar cuando estamos sentados frente al volante.

Este fenómeno atmosférico resta mucha visibilidad al conductor, por lo que, si no prestamos especial cuidado, podemos correr el peligro de no circular seguros con el coche.

Sobre todo, en las mañanas invernales, puede darse con frecuencia la aparición de niebla, especialmente en lugares con humedad, cercanos a ríos, embalses, lagos o el mar. Circular con niebla, sobre todo si es muy densa, puede generar mucho nerviosismo, pues hay ocasiones que la visibilidad resulta nula.

Toma nota de los siguientes consejos para circular con niebla y evita sustos con el coche mientras conduces bajo estas condiciones:

  • Revisa los limpiaparabrisas: La niebla se produce por un enfriamiento del aire y por el aumento de la humedad en él. Esto significa que, cuando haya niebla, es probable que pequeñas partículas de agua se adhieran a nuestra luna delantera. Conducir con niebla significa que vas a tener que utilizar los limpiaparabrisas, casi con total seguridad. Asegúrate de que éstos se encuentran en perfecto estado de funcionamiento.
  • Comprueba el funcionamiento de todas las luces del coche. Para que el conductor posea buena visibilidad, deberá accionar las luces antiniebla. A su vez, es importante al conducir con niebla ser visibles para los otros conductores y peatones. Todas las luces de posición, intermitencias y demás pilotos y faros, deben funcionar a la perfección para protegernos de posibles accidentes.
  • Reducir la velocidad: Pisar el acelerador no es nada recomendable al circular con niebla. Por un lado, la visibilidad se reduce bastante, por lo que tenemos menos margen de reacción ante un imprevisto. Por otro lado, la niebla genera humedad en el suelo, por lo que cuanto más rápido circulemos, más posibilidades habrá de que el vehículo derrape. Con niebla, circula todo lo despacio que sea necesario. Si la niebla es tan densa que no permite ver absolutamente nada, no dudes en retirar el coche a un costado donde no moleste y detenerte por completo con las luces de posición y warnings encendidas, para que los demás conductores se percaten de tu presencia.
  • Debido a la humedad que se generará en el suelo, debes contar con unos neumáticos en perfecto estado para que, al circular con niebla, aseguren el agarre necesario y la estabilidad del vehículo

Si sigues todos estos consejos para circular con niebla, sin duda aumentarás tu seguridad al volante y evitarás riesgos innecesarios.

Artículo patrocinado por Fénix Directo